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Recopilando
material para un estudio de hundimientos y desgracias en el mar -algo que rara
vez confluye con los temas que aquí nos ocupan y preocupan- dimos con una de
raras historias que se entremezclan en el camino de lo misterioso y lo histórico,
de lo real y lo legendario. Esta es su historia:
El navío
soviético (por aquel entonces) “Iván Vassili” es una de esas historias de
la mar que nos inquietan y acongojan por la relevancia histórica de su
testimonio y la conmoción creada en torno al referido barco.
Construido
en los astilleros de San Petersburgo en 1897 era en su época una joya de diseño
y construcción naval. Para las uniones del buque se había utilizados remaches
en las planchas de hierro ruso. La estructura era un sólido bloque de hierro
con una hermosa cubierta de madera que harían de este carguero un más que
confortable, sólido y resistente buque de transporte. Impulsado por una máquina
de vapor de triple expansión lograba alcanzar una velocidad media de 8 nudos
con una navegación ininterrumpida de 2500 millas.
Su
primer viaje lo llevaron a surcar el mar Báltico, lugar al que se familiarizaría
durante los siguientes cinco años. En 1903 el gobierno ruso ordenó al “Iván
Vassili” transportar material de guerra a Vladivostok, sería el comienzo del
fin de una pesadilla marina a bordo del Maldito...
El
“Iván Vassili” puso rumbo sur a través del Atlántico, bordeo África y
orientó su proa al Índico tras repostar. La tripulación del buque, hijos de
la madre Rusia, se mostraba intranquila al entrar en el Océano Índico. Al
principio el capitán del buque lo achacó al inminente conflicto bélico con el
Imperio del Sol Naciente (Japón) La situación de nerviosismos se hacía cada
vez más evidente pero sin que nadie supiera bien las razones de aquel
nerviosismo... según decían los pocos supervivientes de su tragedia “era
como si una fuerza invisible y poderosa los acompañara...” Era una extraña
presencia lo que notaban sus aguerridos marinos, una presencia más allá de lo
explicable, una presencia inquietante e hipnotizadora que no traería nada
bueno...
Durante
las guardias a bordo del buque y en el calor de las noches del trópico sus
marineros sentían súbitas oleadas de frío, otros sentían como si los
vigilaran y los menos afortunados vieron claramente una calurosa noche una extraña
forma luminosa de apariencia humana cerca de la proa cruzando hasta popa para
desaparecer tras unos botes salvavidas. La inquietud se hizo mayor antes de
llegar a la base militar rusa de Port Arthur cuando la presencia, la extraña
aparición comenzó a revelar todo su poder. Una oleada de terror desbordado
cruzó el navío de parte a parte, la tripulación del barco parecía
enloquecida, corriendo de un lado a otro, gimiendo, llorando, aullando en
lamentos de pánico extremo. Hasta que no se cobró su primera víctima no se
detuvo aquella revolución de miedo, fue el marinero Alexander Govinski quién
murió ahogado tras lanzarse por la borda... tras ello la vida continuó como si
nada. En Port Arthur se repostó carbón y se prosiguió hacia su destino final
en Vladivostok. Nuevamente la oleada de terror se apoderó del buque cobrándose
una nueva víctima. Al llegar a puerto la situación se hizo insostenible, los
marineros trataron de desertar y se les obligó a regresar al Maldito “Iván
Vassili”...
Rumbo
a Hong Kong las puertas del infierno parecían haberse abierto a bordo del ya
siniestro buque: suicidios, locura, frenesí de terror... un viaje de pesadilla
que parecía no querer acabar jamás... Sven Andrist –capitán- murió ahogado
tras caer por la borda...
En
Hong Kong desertó la tripulación al completo y hubo de recomponerse la
tripulación del buque. Con una nueva tripulación nativa se hizo a la mar rumbo
a Sydney (Australia), el capitán Chris Manson tampoco vería el amanecer de las
tierras australianas: se pegó un tiró...
EN Sydney la nueva tripulación desertó...
Con
una nueva tripulación y tras cuatro meses de amarre en el muelle se hizo a la
mar el Maldito “Iván Vassili”, ¿cuál sería su destino? El resultado de
este viaje a San Francisco (Estados Unidos) sería: dos muertos tras volverse
locos, el capitán se suicidó como sus predecesores (pegándose un tiro) y la
tripulación desertada...
El
segundo oficial, de los pocos que continuaron tras las sucesivas deserciones tomó
el mando del buque y volvió a Vladivostok. Una vez en tierras rusas el mito del
buque creció como la espuma y nadie se quiso enrolar como tripulante en el
mismo, se acercaba el fin de este maldito de los océanos.
Una
mañana de 1907, sin saber bien los motivos, el buque estalló en llamas, con un
fuego invencible que devoraba el buque. La madera de su cubierta se consumía
poco a poco y comenzaba a inclinarse sobre el lado de babor... nadie hacía nada
por sofocar el incendio, el “Iván Vassili” estaba muriendo y con él su
maldición... Antes de sucumbir a las llamas se pudo oír un grito de extremo
terror proveniente del navío: el “Iván Vassili” había muerto.
Aunque
nadie sabe bien las razones por las que e a bordo de este buque confluían
tantas fuerzas misteriosas se dice que al entrar Rusia en conflicto con Japón
un miembro del emperador nipón lanzó una maldición sobre el primer buque que
arribara a puerto con bélicas intenciones o cargamento... el primer buque con
cargamento para la guerra que se avecinaba era el “Iván Vassili”.
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