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LOS ROSTROS DE BÉLMEZ
Antonio Elegido


Bélmez de Moraleda es un pueblecito situado en España a 40 Km. de Jaén. En ese pueblo, a 23 de agosto de 1971, comenzaron a ocurrir hechos "misteriosos" en la casa de Juan y Maria Pereira localizada en el n° 5 de la calle Rodrigues da Costa.

En la cocina, en el suelo junto al fogón, apareció una extraña mancha sin nada que la justificase. Un tiempo después se percibía el contorno de un rostro humano dibujado en el cemento.

La familia, intentando poner fin al dramático acontecimiento, borró este primer rostro picando. Todo en vano, pues, pasados algunos días, otro diseño apareció. Los propietarios de la casa mandaron retirar el cemento de la pared y lo colocaron en un nicho protegido con un cristal, a la derecha del fogón. La apertura fue sellada con cemento y en los días siguientes nuevas caras empezaron a dibujarse, apareciendo no uno, sino varios rostros. El 28 de enero de 1972, existían 8 caras en el local.

Dado el rumbo que iban tomando los acontecimientos, se cavó un pozo de 2,80 Mts. de profundidad, en presencia del alcalde Sr. Rodríguez Rivas y aparecieron algunos fragmentos de huesos humanos en la excavación.

No faltaron hipótesis para el esclarecimiento de las apariciones de los rostros en la pared de cemento. Desde un milagro, relacionado con un crucifijo quemado durante la guerra, etc. Pero, con el paso del tiempo, estas interpretaciones fueron abandonadas por la versión que
responsabilizaba a espíritus de muertos por las apariciones .Esta hipótesis surgió por estar la casa construida encima de un antiguo cementerio (y todas las casas vecinas también...pero nadie se acordaba de eso). La idea fue del agrado de ciertos sectores de la población por la tradición que allí existe: "En Bélmez, hay un profundo culto a los muertos".

La repercusión fue muy grande y después todos comentaban el suceso...Y más después de que aparecieran grabaciones, hechas por otras personas de pueblo, de voces de mujeres y niños que se decían que eran de ser dos espíritus...Más propaganda y más repercusión... Hasta algunos "sabios" extranjeros fueron estudiar el tema al pueblo y también favorecieron la hipótesis de los que los espíritus eran los responsables.

Otros innumerables acontecimientos nos muestran un panorama que nos recuerda la famosa frase de Petronio: "Mundus vult decipi; ergo decipiatur" ("El mundo quiere ser engañado, pues que sea engañado")

La parapsicología científica, de tantos y brillantes renombrados científicos tales como Tyrrel, Rhine, Quevedo, Roll, Thouless, etc. así como centros de investigación tales como o CLAP en São Paulo, a Duke University (USA), Universidad Real de Utrecht (Holanda), Cambridge, etc. fueron colocando argumentos y pruebas no solo demostrando que los fenómenos parapsicológicos son de este mundo, de los vivos, sino también que es totalmente imposible la intervención de los muertos o entidades espirituales en este mundo.

La verdadera historia

Todo comenzó tras una matanza de cerdos. Nadie duda de que, como en cualquier cocina del mundo, debido a los diferentes ingredientes (vinagre, grasa, etc. ) y a la acción continua del fuego, el fogón de cemento poroso se deteriorase.

Aparecieron manchas sugestivas, como pueden aparecer en las nubes, en la madera, etc., dando ocasión a que los niños se entreguen a dejar volar la imaginación. Imaginando, algunas personas comenzaron a decir:
-"Mira, parece un rostro!" En los días siguientes, después de las sugestiones, apareció la "figura sugerida" retocada con cal.

Otros casos concretos según los testigos:

-"Mira, este contorno del rostro debe pasar por aquí." Y al día siguiente, apareció retocado con hollín.

En un pueblo vecino, se celebraba esos días una "Feria Agrícola". Los periodistas que cubrían la feria escucharon hablar de las "Caras de Belmez" y comenzó el "Boom."

Los primeros informes locales del tema fueron ofrecidos por los periódicos de Jaén y Granada. Empezaron a llegar curiosos de toda la región...-"Mira, parece que tiene dientes". Y al día siguiente aparecen los dientes raspados con un tenedor, un cuchillo, o cualquier otro objeto apto.

Un hijo de la familia Pereira se opone al rumbo que estaban tomando las cosas y discordó plenamente, amenazando revelar toda a verdad que ya pasaba de broma inocente; pero nadie a esas alturas, era capaz de silenciar los acontecimientos y optó finalmente, por continuar manteniendo silencio.

Un fotógrafo de Huelma, el pueblo vecino, hizo unas fotografías de las caras e hizo 400 copias dándoselas de regalo a los propietarios de la casa para que las vendiesen a los visitantes. El fotógrafo impuso una condición: cuando se acabasen las fotografías regaladas, él llevaría el 50% del precio en las siguientes.

Así, no cobraban la entrada a la casa, sino las fotografías. Al principio costaban 5 pesetas por foto, después 10, y finalmente 15 pesetas.

Lógicamente, si los visitantes no querían encontrar dificultades para entrar y ver las caras, deberían comprar unas cuantas fotos. Entonces todo eran sonrisas y entrada libre...

El negocio fue aumentando. Antonio Casado, enviado especial del diario "Pueblo" de 21-02-72, cita que e un fin de semana había aproximadamente 10.000 personas con intención de entrar en la casa.

Se anunció para los días 12 e 13 de octubre de 1974, el II Congreso Nacional de Parapsicogía, en Barcelona. Fue entonces que el Sr. Gérman de Argumosa decidió llevar "Caras de Belmez" como asunto para el Congreso. Asistentes serios del Congreso no dudaron en declarar la "Operación Belmez" como manifiesta auto-promoción personal del Sr. Argumosa.

Posteriormente, el periódico que lanzó el Boom, se retractó. Pero el tema calló en las manos del Sr. Argumosa. Incansable, rico, organizado, buen conversador.

Nombres y pruebas - El Sr. Ramos Pereira, Presidente da Sociedad Española de Parapsicología, descubrió que los negativos de las fotografías de las "Caras de Belmez" presentados por el Sr. Argumosa estaban retocados. Por tanto no sólo retoques en las caras de la cocina, sino también en los negativos de las fotografías.

Verificaciones del parapsicólogo Francisco G. Fontanet: se descubrieron caras que habían sido retocadas simplemente con hollín utilizando un disolvente casero. En otras caras existen evidencias de haber sido hechas con cal y silicato sódico, produciendo efecto en el cemento.

El Dr. José Luís Jordán Peña, psicólogo y parapsicólogo visitó las caras de Bélmez y analizó pedazos de cemento: "Todo no pasa de ser un burdo fraude". Tuvo por bien advertir que "Doña Maria, propietaria de la casa, descubrió las facciones en cuanto lavaba la costra de hollín que impregnaba la cocina" y se descubrió que una de las figuras estaba hecha con hollín del mismo fogón, utilizando un disolvente casero (vinagre).

Confirmación del fraude

Sobre este detalle del hollín, tenemos u dato interesante, publicado por el diario "Pueblo" (22,02,72): "El marido de una de las profesoras de la localidad fue a ver una de las caras que tenían alterado el pueblo a mediados de septiembre". La cara estaba en la pared y protegida con un cristal, detalle que también se debe tener en cuenta, principalmente cuando las personas de la casa no querían ni oír hablar de que el cristal fuese retirado. "Este señor pasó el dedo por los trazos que formaban el bigote, o lo que fuese, de esa cara. Y su dedo se manchó de hollín y tiza.

El diario "Pueblo" que había lanzado el "Boom" publicitario, decidió investigar seriamente.

Análisis efectuados:

-Detección radioactiva (En la "Asamblea de Energía Nuclear" fue sometido al
análisis químico-isotópico, que consiste en bombardear con neutrones las
muestras)

-Análisis de elementos que forman os trazos.

-Examen de microscopio

-Estudio con rayo X

-Análisis químico-cualitativa

-Análisis orgánico

-Pruebas acústicas

-Impresión de placas radiográficas y fotográficas

-Investigación en el archivo municipal y parroquial

-Estudio psicológico de los protagonistas

-Fotografías con rayos infrarrojos y ultravioletas.

La conclusión de "La investigación de Pueblo": el fenómeno es un truco.

Y llamaba la atención sobre los sospechosos codazos que los familiares de la casa se daban.

Se realizaron varios análisis químicos de muestras recogidas de las caras aparecidos en el fogón. Entre algunos de estos análisis podemos citar el realizado por el químico Dr. Ángel Viñas que concluyó que en los diseños intervienen el nitrato de plata y el cloro, sometido a la luz ultravioleta.

El nitrato de plata reacciona con los fotones, apareciendo los diseños y sus modificaciones, meses o incluso años después de ser tratados así.

Tomaremos en consideración el hecho de que durante un mes se cerró la cocina y se taparon las caras con plástico, apareciendo, posteriormente nuevas figuras. La aparición de las caras así tratadas solo depende de la cantidad de mezcla efectuada. Es una simple cuestión de tiempo, luz, y cantidad de sales de plata empleados en cada cara o en cada detalle de ellas. Nada impide lacrar la puerta y poner plástico sobre los dibujos.

Un grupo de investigadores de "Eridani" (investigaciones cosmológicas), entre los cuales se encontraban especialistas de Agromán (firmas bien conocidas en toda España) tuvieron oportunidad de investigar en el mismo lugar de los acontecimientos y realizaron también análisis químicos. Su conclusión: todo no es más que una burda falsificación.

El colegio Malagueño "Cerrado de Calcedón" organizó la demostración delante de 400 personas, entre las cuales, se encontraba la alcaldesa de Bélmez y un grupo de vecinos del pueblo; compareció el Dr. Vicente España García, miembro del Centro de Investigaciones de Ciencias Especiales", acompañado del Dr. Rafael Liébana. Presentaron ante el "tribunal", dos rectángulos de cemento, pidiendo que fuesen examinados por varias personas, cuyos nombres fueron anotados; verificaron que sobre los referidos rectángulos no había pintura ni dibujo alguno.

Hora y media después, aproximadamente, fueron examinados de nuevo, y con sorpresa general, se vio que en ellas había unas caras similares a las que se ven en Bélmez, a pesar de que las piezas habían permanecido a la vista del público, sobre una mesa y sin que nadie las tocase. Explicaron entonces, que con anterioridad, habían dibujado esas caras con una solución de un gramo de nitrato de plata e nueve gramos de amoníaco.

El amoníaco después se volatiza enteramente, sin dejar vestigio. La solución penetra en las porosidades del cemento y desaparece cualquier rastro de dibujo. Pero aparece después, sin que pueda ser limpiada por proceso alguno. Estos señores repetirían la experiencia en el cemento de la Avenida Dr. Marañón. También se verificó el proceso de desaparición de los dibujos que aparecerían después.

Finalmente, Quevedo, cuando fue preguntado al respecto de las "Caras de Belmez" en TV española dijo taxativamente: "Las Caras de Belmez tal como son presentadas, son imposibles en parapsicología. Por tanto, exageración o fraude". Sabía lo que decía: las dos cosas clara y repetidamente demostradas: exageraciones y fraude.

Y las psicofonías- "La calle donde está la casa de las caras, reúne condiciones acústicas especiales. Hablando normalmente en la calle, se perciben los ecos producidos por la propia conversación. De la misma forma, la cocina donde se encontraban las caras, presenta idénticas propiedades acústicas. La diversidad de objetos de cristal y porcelana que se encontraban en la habitación, contribuyen para deformar los ecos de las voces emitidas normalmente."

El vicario de Belmez, Antonio, después de estas noticias sobre las voces grabadas por Argumosa, realizó unos experimentos por su propia cuenta. Su grabadora era de la misma marca que la del citado señor; registró murmullos y voces deformadas que no eran otra cosa sino los murmullos de las personas que habitan en las casas vecinas.

Los miembros de la sociedad española de parapsicología se habían reunido a principios del año 1975, con la participación del Padre Quevedo (con la ausencia del Sr. Argumosa, expulsado de la sociedad), para dar un juicio crítico sobre estas voces. Por unanimidad, se llegó à conclusión de que a paranormalidad de las voces e murmullos no pasaba de ser fruto de la imaginación del Sr. Argumosa y que esas grabaciones no podían siquiera ser consideradas psicofonías.

Es totalmente falso que el fenómeno de la psicofonía (incluso, admitiendo que fuese cierto) implique la autenticidad de las caras. Un fenómeno no implica otro, en ninguna circunstancia. En Parapsicología no existe ley que afirme tal relación.

En este artículo, nuestra intención no es negar la pneumografia, sino llamar la atención justamente hacia los fenómenos auténticos y alertar contra fenómenos falsos como las "Caras de Belmez", capaces de empañar la visión objetiva de esta nueva ciencia que, por su relación con los fenómenos denominados ocultos, necesita más que cualquier otra de rigurosa metodología contra posibles fraudes.

Publicado originalmente en la Revista de Parapsicología Nº 21


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