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ESTAS NAVIDADES REGALE CARAS DE BÉLMEZ
Tras el éxito del ‘Método Máñez’ para realizar auténticas teleplastias falsas,
ya se anuncia la versión en 3D

Javier Cavanilles
Fotografías: Javier Pajares

Francisco Máñez en su "laboratorio"

VALENCIA.— Agua y aceite. Con tan sencillos elementos Pedro Amorós y su Sociedad Española de Investigaciones Parapsicológicas (SEIP) han vuelto a poner de moda la localidad de Bélmez de la Moraleda (Jaén) mediante la falsificación de nuevas teleplastias que, según afirman, son rostros que aparecen en la caras de algunas de las casas de la localidad y que pertenecen a los familiares de María Gómez Cámara (descubridora del fenómeno) que descansan en un cementerio cercano. El procedimiento utilizado en el engaño es el ya famoso Método Máñez bautizado así en honor a su principal divulgador, Francisco Máñez, la primera persona que tuvo el valor de expresar en voz alta sus dudas sobre la veracidad del suceso en editorialbitacora.com. Máñez explicó a EL MUNDO en qué consiste este sistema y cómo cualquier consistorio puede incluir en su oferta turística un fenómeno paranormal de estas características. También los particulares pueden crear su propias caras de Bélmez en su hogar y disfrutar del adorno navideño de moda.

Materiales: Basta con disponer de agua y aceite, un pincel fino de una tienda multiprecio y una superficie de hormigón o cemento, cuanto más vieja, sucia, y con más irregularidades mejor. Si el material es muy poroso, el resultado no será todo lo bueno que el Método Máñez permite. En ausencia de un pincel, se puede emplear el dedo. Además, en el agua se puede disolver cualquier líquido (colonia, un licor,...) para que la teleplastia despida un olor paranormal.

Preparando el ‘lienzo’: Se humedece un trapo con agua y se aplica sobre la superficie en la que se quiera obtener la manifestación del Más Allá. Así, surgen las manchas. Luego, sólo hay que buscar dos más o menos redondas que hagan la función de ojos y sirvan como referencia para el resto de la cara.

Materializando el fenómeno: El siguiente paso es el más complicado, aunque bastan pocos minutos para dominarlo. Con un pincel fino impregnado de aceite se repasan aquellas manchas o irregularidades del cemento que se quieran destacar. No se trata de dibujar las caras, sino de destacar las manchas o irregularidades aplicándoles este compuesto oleaginoso. Este, a medida que es absorbido, se difumina ligeramente y da ese toque sobrenatural que tanto aprecian los amantes del misterio. Por último, basta aplicar una capa de cera para convertir en permanente el fenómeno.

Aplicando el agua con licor para lograr olor

Las caras cobran forma

La "teleplastia" lista para comercializar

Kit de viaje: Para las teleplastias más pequeñas o para improvisar una con la que sorprender a los amigos, se puede utilizar un dedo impregnado en saliva: se aplican sobre las manchas que se quieren poner de relieve y se esparce la suciedad para lograr el tan solicitado efecto paranormal. El resultado no es espectacular, pero sirve para salir del paso.

Método Máñez 1.0: También se pueden hacer teleplastias recurriendo a las nuevas tecnologías. Basta con fotografiar la zona sobre la que se quiere lograr la manifestación y, con el Photoshop se aplica el pincel (al 15%) para destacar las mancha que contribuyan a dar aspecto de cara. Resultados garantizados.

Variaciones: El Método Máñez ha dado lugar a un sinfín de nuevas técnicas que emplean desde patatas o manzanas (que, a medida que se oxidan, dan lugar a un color bastante paranormal), clara de huevo, aceite con ceniza,... Lo ideal es combinar las distintas técnicas en función de las necesidades del momento (no es lo mismo una teleplastia para uso doméstico que otra con fines turísticos). Esto permite, además, que si el autor de las caras es acusado de utilizar una técnica, se ofrezca a quién quiera para que la investigue y pero sólo le permita estudiar otra realizada con distinta técnica. Es el método más sencillo para despistar a los buenos investigadores y/o lograr el placet de los menos críticos.

«Teleplastias» en 3D: Según mensajes varios en distintos foros, en breve se dará a conocer una nueva técnica que dejará obsoletas las anteriores ya que permite hacer caras en 3 dimensiones, con una inversión mínima en materiales.

Cómo se descarta la explicación científica

Pedro Amorós (SEIP) durante uno de sus análisis

VALENCIA.– Una de las grandes preguntas del fenómeno Bélmez es por qué, pese a la evidencia de fraude, es imposible saber cómo están hechas las caras. La respuesta es muy sencilla: desde que nació el fenómeno y hasta ahora el número de teleplastias puede superar sin problemas el medio centenar y no se puede hablar de un único autor sino de varios que, a su vez, han recurrido a distintas técnicas. El estudio de los distintos análisis científicos realizadas hasta hoy así lo demuestran.

Por ejemplo, fue José Luis Jordán Peña (que presidió la primera comisión oficial para investigar el caso) quien, en 1972, aseguró que las caras estaban realizadas con nitrato de plata –según las declaraciones de uno de los participantes en el estudio que, dijo, quería comprobar la credulidad de los investigadores-, aunque sus análisis no lo confirmaron. Esta hipótesis también fue lanzada por el diario Pueblo, aunque tampoco lo apoyo con ningún análisis.

En 1976 se realiza un nuevo estudio, esta vez sobre la figura conocida como el Pelao (también apodada La Pelona) por parte de la Sociedad Española de Parapsicología. Conclusión:se trata de una huella de zapato del número 39. Como es evidente que no todas las caras tienen este origen, los defensores del fenómeno tiraron el estudio por tierra con sólo señalar otras teleplastias realizadas utilizando un procedimiento distinto.

En 1991, a instancias del Padre Pilón, interviene el Instituto de Cerámica y Vidrio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La institución recibió unas muestras de las que no se conocen su origen (podían incluso no ser de la casa). El estudio concluye lógicamente que no hay sales de plata, lo que vuelve a utilizarse para decir que la Ciencia no tiene respuesta y desechar la teoría del fraude.

En otras palabras, mientras no se analicen todas las caras es imposible saber cómo ha sido falsificada cada una. Eso, entre los amigos del misterio, es prueba suficiente de que el acontecimiento tiene carácter paranormal. Curiosamente, aunque mucha gente reclama una investigación científica a nadie se le ha ocurrido solicitar la intervención de un fiscal.

Publicado por El Mundo, 05-12-04, edición valenciana


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