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Mientras que muchos países procuran desarrollar experimentos parapsicológicos con una metodología rigurosa y en grado sumo repetible, tal vez, la mayor dificultad que enfrenta la comunidad parapsicológica internacional es obtener resultados positivos repetidos, y sobre todo que convenzan a la comunidad científica actual, para que tales estudios sean definitivamente incorporados al status académico. Muchos países de habla-hispana están desarrollando algunas iniciativas de interés al respecto, y de hecho, algunos resultados parecen sugerir promisorios avances en este campo; pequeños en algunos aspectos, pero progresivos.

Recientemente, tuve oportunidad de visitar varios laboratorios de parapsicología en los Estados Unidos. Este país merece una consideración particular por el avanzado estado de sus estudios, pero además algunas áreas particulares de investigación revelan que los estudios parapsicológicos no pueden (ni deben) quedar relegados al recuerdo nostálgico de los pioneros metapsiquistas que buscaban desentrañar el carácter fraudulento (o no) de las ostensibles manifestaciones espiritistas, sino muy por el contrario, la dirección actual de los estudios psi parecen ubicarse en el carácter de su aplicación preparadigmática. En otras palabras, los parapsicólogos modernos están buscando la aplicación práctica de psi, dejando a un lado especulaciones teóricas.

De entre los varios laboratorios de parapsicología (curiosamente, la mayoría de ellos no usan el término parapsicología) de los Estados Unidos, aunque su número no es grande, permite hacernos una idea de la dirección de aquellos estudios orientados hacia la aplicación práctica de psi. Laboratorios tales como, por ejemplo, el Consciousness Research Laboratory [Laboratorio para la Investigación de la Conciencia] de la Universidad de las Vegas (Nevada) a cargo de Dean Radin, Kairos Foundation a cargo de Norman Don (quien estudia las relaciones entre el desempeño psi y la actividad electro-cerebral con sofisticados equipos de medición), el Rhine Research Center [Centro de Investigaciones Rhine] (a cargo de Richard Broughton), el Saybrook Institute (a cargo de Stanley Krippner, que estudia sueños telepáticos), el Cognitive Sciences Laboratory [Laboratorio de Ciencias Cognitivas] que depende del Science Applications International Corporation [Corporación Internacional de Aplicaciones Científicas] (a cargo de Edwin May, que asesora al gobierno americano en futuros proyectos parapsicológicos), entre muchas otras entidades cuya labor puede ser descrita en futuros artículos.Logotipo Proyecto PEAR

La investigación parapsicológica con equipos electrónicos es relativamente reciente, con respecto a la historia de la investigación parapsicológica en si misma. Los primeros trabajos fueron realizados, entre otros, por Helmut Schmidt quien publicó sus primeros estudios a finales de los '60. Las investigaciones de Schmidt fueron las más interesantes, y las que convencieron, incluso, a algunos escépticos. Aquellos trabajos empleaban un procesador aleatorio por un isótopo radioactivo de Estroncio 90 (Sr-90). Este componente emite al azar electrones a intervalos impredecibles de tiempo. Durante las pruebas, Schmidt pedía a los sujetos que "concentren su psi" en un circuito eléctrico de prendía o apagaba una serie de cuatro luces en forma absolutamente aleatoria. Luego de centenares de pruebas condensadas en millones de ensayos con la cooperación de equipos electrónicos, Schmidt obtuvo resultados sorprendentes de acción micro-PK. El psicólogo Ray Hyman (un escéptico miembro del CSICOP) declaró que "la labor de Schmidt es la más sugestiva con la que puede enfrentarse un crítico como yo. Su enfoque invalida muchas críticas anteriores sobre la investigación parapsicológica. Estoy seguro que Schmidt fue sincero y honrado y estaba empeñado en mantener una actitud científica... el parapsicólogo más sofisticado con el que me he topado."

Los trabajos en la Universidad de Princeton recapitularon los hallazgos de Schmidt (quien actualmente se desempeña junto a Dean Radin en el Consciousness Research Laboratory, en Las Vegas). Apenas a una hora de tren desde New York City, visité la tercera universidad en importancia en los Estados Unidos: La Universidad de Princeton, en New Jersey. La universidad está localizada en un enorme predio de varios kilómetros cuadrados donde se asientan la mayor parte de facultades que alberga la Universidad. Precisamente en el sector perteneciente a la Facultad de Ingeniería de Princeton, un equipo interdisciplinario de científicos ha compuesto el Princeton Engineering Anomalies Research [Centro de Investigaciones en Ingeniería Anómala, PEAR] dedicados a la investigación de la micro-PK, en condiciones rigurosas de control; el objeto del programa de Ingeniería anómala es estudiar "los fenómenos físicos relacionados con la conciencia".

El laboratorio de Princeton no es grande, pero es cálido y acogedor. Esta compuesto de varias habitaciones, cada una de las cuales está ocupada por varias computadoras, una pequeña biblioteca y varios equipos altamente sensibles. El programa originalmente fue fundado en 1979 por el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencia Aplicada, el Dr.Robert Jahn, quien durante años sirvió como consultor especializado en proyectos aeroespaciales para la NASA. Básicamente, los estudios están basados en "el estudio riguroso de la interacción de la conciencia humana sobre equipos físicamente sensibles, sobre sistemas y procesos convencionales de la práctica industrial moderna". El staff del laboratorio está compuesto, principalmente, por psicólogos y físicos que estudian la influencia de la conciencia sobre diferentes diseños electrónicos, tales como generadores de números al azar, programas de computación con sofisticados sistemas de aleatorización de los objetivos, entre otros aparatos que enumeraré más adelante.

Además de Jahn, otros seis colaboradores trabajan en Princeton. La psicóloga Brenda J. Dunne es la asistente más directa y coordina las actividades del laboratorio. Ella dirigió mi visita y me hizo conocer algunos de los interesantes instrumentos del programa PEAR. Otro psicólogo en el laboratorio es Roger Nelson, quien desde hace varios años ha colaborado con Brenda en el análisis de los resultados y el procesamiento de los datos durante la ejecución de los experimentos. Para el mantenimiento de los equipos, el Ing. Johnston Bradish se ha preocupado por diseñar y contruir (junto al Dr.Jahn) la tecnología experimental del programa. Desde el punto de vista acerca de las implicaciones de los estudios llevados a cabo en Princeton, York Dobins ha contribuido en construir modelos teóricos para la ejecución de los experimentos, pues su formación como físico teórico le permite señalar posibles fallas en el diseño de los experimentos y la corrección del disfuncionamiento de los equipos.

Desde hace varios años, visitan Princeton varios investigadores interesados en incrementar su entrenamiento. Además, PEAR cuenta con una secretaria administrativa que controla las publicaciones y otras actividades no especializadas del proyecto. Por otra parte, el laboratorio cuenta con varios patrocinadores, esto es, planes de financiamiento que permiten su subsistencia, y entre las generosas personas y organizaciones que cooperan con sus sostenimiento, figuran el Fetzer Institute, The McDonnell Foundation, The Ohrstrom Foundation, Mr. Laurance Rockefeller, Mr. Donald Webster, entre otras agencias filantrópicas.

Antes de mencionar las actividades del laboratorio, lo cual resulta esencial para comprender que tipo de trabajo se desarrolla allí, permítanme mencionar algunos de los interesantes modelos teóricos que sostiene el grupo de Princeton. Toda investigación científica requiere de modelos teóricos generales y modelos específicos para un diálogo constructivo entre éstos y los datos empíricos. Tales procesos han sido propuestos y desarrollados bajo la premisa principal de que los procesos básicos por los cuales la conciencia intercambia información con su medio ambiente ordena dicha información y su interpretación. Este modelo coincide con muchos de los conceptos de la mecánica cuántica observacional, los más importantes principios de la complementariedad, y la mecánica ondulatoria por resonancia, así como las características fundamentales de la conciencia.

En el proyecto PEAR, existen tres importantes aspectos acerca de las implicaciones y las aplicaciones de estas investigaciones. Estos incluyen la ciencia básica lo cual exige una expansión del paradigma a través de las estructuras teóricas existentes en la ciencia clásica, las aplicaciones tecnológicas, donde la conciencia actúa sobre determinados sistemas aleatorios produciendo influencias con frecuencia devastadoras sobre sistemas de procesamiento de información altamente sensibles como consecuencia del estado psicológico de los operadores; y sus implicancias culturales, lo cual tiene un fuerte impacto sobre nuestra actual cosmovisión de la realidad, nuestra relación con los otros, y nuestro sentido de vida como individuos y en la sociedad en su conjunto.

La mayor parte de estos delicados artefactos funcionan en base a un sistema de distribución aleatoria de los objetivos. Por ejemplo, la primera computadora está en enlace con un Generador de Números al Azar (Random Number Generator o RNG). Este generador produce en forma aleatoria una secuencia de números la cual, a través de un sistema gráfico, el sujeto participa automáticamente del experimento durante una fracción de segundos. Básicamente, el operador intentará influir sobre el sistema aleatorio del RNG, el cual desvía la secuencia de números en una dirección diferente de aquella procesada aleatoriamente, y en la pantalla el sujeto puede seguir la secuencia. Si debemos considerar los trabajos del grupo PEAR, ellos no han buscado sujetos excepcionales (psíquicos), sino seres humanos comunes, aunque solo encontraron a dos sujetos quienes marcaron puntuaciones excepcionalmente altas.

En otra computadora, el mismo sistema está conectado a un RNG, que determina una secuencia binaria de números al azar (0 y 1) cuyos bits están frecuenciados por el sonido de un tambor. El operador puede influir sobre el generador de secuencias y producir una casi imperceptible melodía. De esta forma, a través de la gráfica de la computadora, el operador del experimento recibe un feedback inmediato de sus posibles aciertos o eventuales errores. Este sistema permite que el condicionamiento psicológico sea óptimo, además, y gracias a este generador de impulsos al azar, el experimentador produce un número de ensayos que manualmente demandaría días. Otro artefacto, aún más atractivo, esta construido en base a una fuente herméticamente sellada a través de la cual el operador puede influir sobre la caída caótica de agua que fluye por la fuente. Una computadora, a su vez, registra y controla la fuente. El experimento ofrece múltiples opciones para combinar el estado psicológico del sujeto respecto al sistema aleatorio de la fuente de agua.

En la mitad de la sala, una pared lateral contiene una enorme cascada en forma de curva de distribución U. El experimento consiste en hacer desplazar cerca de nueve mil pequeñas pelotitas de no más de dos pulgadas de diámetro en veinte canales, cada uno de los cuales tiene un contador digital que controla el número de pelotitas que cada canal acumula durante el período que dura el experimento. La probabilidad muestra que la dirección de las pelotitas que caen en forma de cascada de una altura no mayor de dos metros, a su vez obstaculizadas por cientos de pivotes entre los cuales las pequeñas pelotitas se desplazan hacia las canaletas, dibuja la curva de Gauss. De hecho, los contadores digitales muestran que el número de pelotitas en el centro es proporcionalmente más alto, mientras que a ambos lados, el número disminuye hacia la derecha y hacia la izquierda. Esta distribución aleatoria puede ser "influida" si el operador procura desviar la caída de las pelotitas de manera más significativa hacia la derecha o hacia la izquierda, en caso de producirse una mínima desviación anómala de la curva, a veces perceptible en la conformación de la curva, otras observable matemáticamente en el promedio obtenido por los contadores, lo cual mostrará un probable indicio de actividad PK.

Otro instrumento muestra un disparador láser altamente sensible a cambios en el medio ambiente. Un sujeto intenta influir sobre la dirección rectilínea del láser, el cual impacta sobre una pantalla cuyo diseño permite detectar la más mínima desviación del haz de luz. Tal desviación aparece graficada en la pantalla de la computadora, lo cual permite al sujeto ser testigo de su propio efecto PK, experimentando una sensación de feedback. En las conclusiones de los investigadores de Princeton, "existe una desviación anómala del láser que coincide significativamente con la voluntad del operador y que muestra la relación mente/máquina."

De entre los numerosos programas de ordenador destinados a la experimentación se encuentra un programa que muestra un menú con varias imágenes de vivos colores en un monitor tipo SVGA. El programa consta de un sistema aleatorio que superpone una imagen seleccionada por el sujeto y otra imagen seleccionada por el ordenador (o eventualmente por el sujeto también). El operador debe "influir" sobre la imagen que dominará la pantalla, pues la imagen elegida tiende a desaparecer lentamente por píxeles durante unos minutos hasta que la otra imagen definitivamente captura la pantalla en su totalidad. Como el operador debe influir sobre el circuito aleatorio del ordenador durante el mayor tiempo posible, los investigadores han observado que, de hecho, algunos sujetos pueden "mantener" la imagen elegida más tiempo que lo que determina el sistema aleatorio del programa.

La mayor parte de los estudios del grupo PEAR han sido publicados en una serie de monografías durante la década del 90, algunas de las cuales fueron, a su vez, publicadas en el prestigioso Journal of Scientific Exploration, una revista trimestral de alcance mundial editada por la Society for Scientific Exploration a cargo de Bernhard Haisch, en Palo Alto, California. Algunas de estas monografías llevan por título Experimentos de interacción remota entre la mente y la máquina, La complementariedad de la conciencia, Contribuciones de operadores individuales en experimentos anómalos con una gran base de datos, Experimentos con operadores con equipos de REG [generadores de eventos al azar], Análisis de la varianza de los experimentos REG: Intención del operador, parámetros secundarios y estructura de la base de datos, Percepción precognitiva remota, Conciencia, aleatoridad e información, Anomalías en el circuito del REG en situaciones grupales, y su libro Margins of Reality (cuya edición esperamos poder tener en castellano algún día).

Sin duda, la calidad de la labor desempeñada en Princeton es sumamente valiosa. Durante una conversación personal con Brenda Dunne, pude saber que la mayor parte de estos estudios permanecen en una fase inicial, que permitirá convencer a la comunidad científica, con el tiempo, que estos estudios merecen consideración, particularmente por la eventual aplicación práctica de estos hallazgos. Dean Radin sugirió que nuestra mente esencialmente inyecta orden en los procesos aleatorios. Estos y otros estudios, como los antes mencionados, sugieren que equipos electrónicos que operan con sistemas sumamente sensibles a cambios en el medio ambiente pueden ser alterados como consecuencia de un posible desequilibrio PK del operador. Brenda ejemplificó el caso de operadores de ordenadores quienes -sugestivamente- en aquellos días cuyos estados emocionales son "negativos", los equipos "sufren" alteraciones (independientemente de posibles deficiencias técnicas). De esta forma, sugiere que en la medida que el desarrollo tecnológico evolucione, y con ello la sensibilidad de los equipos, las empresas deberán considerar los estudios llevados a cabo en Princeton. Y quien sabe si en un futuro cercano, sea necesario una asistencia especializada para tales disfunciones.
 

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