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11-S: Lo que el ojo no ve
Primera parte

Javier Cavanilles y Francisco Máñez
Valencia, 23 de mayo de 2006

Se permite la reproducción de este artículo citando la fuente y sus autores
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“Hemos peleado mucho para conseguir este vídeo porque creemos que es muy importante completar el relato sobre los ataques terroristas del 11 de septiembre,” aseguró recientemente el presidente de Judicial Watch (JW) Tom Fitton. “Por fin, esperamos que este vídeo acabe con la teoría de la conspiración que rodea el vuelo 77 de American Airlines” [1] . Así la entidad ponía punto y final a una batalla legal contra el Departamento de Defensa (DoD) de EEUU que comenzó en diciembre de 2004, cuando interpuso una demanda para obtener la grabación del momento en el que un boeing 757 se estrelló contra el Pentágono. Lo que han obtenido son dos grabaciones realizadas por otras tantas cámaras de seguridad separadas por apenas unos metros [2] , de ahí que sean prácticamente iguales.

Pese a tratarse de un documento, a priori, histórico, llama la atención el escaso debate que ha levantado la exclusiva. Una exclusiva que se basa en una serie de suposiciones más que discutibles. Entre otras cosas, se ha afirmado[3] que:

1.- Es el primer vídeo del ataque al Pentágono.

2.- JW solicitó que se hiciera público el vídeo

3.- JW solicitó que se hiciera público el vídeo (2)

4.- Son “Los Vídeos” del impacto del AA 77

5.- Los “conspiranoicos” niegan que un avión se estrellase contra el Pentágono

 A estas afirmaciones cabe responder:

Tom Fitton, presidente de
Judicial Watch.

1.- Es el primer vídeo del ataque al Pentágono: Es innegable, es la primera vez que se emiten estos dos vídeos. Sin embargo, las imágenes del impacto no son, ni mucho menos, nuevas. Las hizo públicas el Pentágono en marzo de 2002 para desacreditar el libro La Gran Impostura, del francés Thierry Meyssan. La diferencia es que antes sólo se conocían cinco fotogramas[4], y ahora se trata de grabaciones de tres minutos, en las que la única parte interesante es la que ya se conocía. En Internet hay multitud de gifs animados en los que esas cinco imágenes se presentaban dotadas de movimiento, así que no hay nada nuevo bajo el sol.

 2.- JW solicitó que se hiciera público el vídeo: Dicho así, la información es 100% cierta. Puesta en su contexto, es muy engañosa. En una nota de prensa difundida el 1 de marzo de 2006, la entidad afirmaba literalmente que había planteado “el 15 diciembre de 2004 una demanda basa en la Ley de Libertad de Información (FOIA), para conseguir todas las grabaciones pertenecientes a la cámara del Sheraton Matinal Hotel, la gasolinera de Nexcomm/Citgo, las cámaras de seguridad del Pentágono y las del Departamento de Transportes de Virginia”[5]. Las dos primeras son importantes porque podrían permitir ver desde ángulos muy distintos el momento de la colisión, y las del Departamento de Transportes podrían haber filmado los instantes previos o el propio choque. De ahí que resulte extraño que se hayan dado a conocer sólo imágenes que ya se conocían.

 3.- JW solicitó que se hiciera público el vídeo (2): Estamos ante otra verdad inapelable que, en su justo contexto se viene abajo. La verdad es que JW fue la segunda organización en presentar un FOIA para conseguir las citadas grabaciones. Los primeros fueron los activistas de flight77.info[6], que plantearon no una sino varias peticiones al FBI y al Departamento de Justicia. Al igual que JW, citaban al menos cinco grabaciones distintas[7].

 4.- Son “Los Vídeos” del impacto: Es verdad que las dos grabaciones pertenecen al momento en el que “algo” impactó en el Pentágono. Sin embargo, JW (y flight77.com) citan en sus FOIAs varios vídeos más: los del hotel, la gasolinera, y el Departamento de Transporte. En total suman las escandalosa cifra de … ¡85! según reconoce el propia FBI[8]. Del total, asegura la agencia federal, hay 56 en las que no se ve ni el lugar y momento del impacto ni el avión. Según la respuesta oficial (firmada por Jacqueline McGuire, agente especial de la Unidad Antiterroista del FBI), en otras 16 sólo se ve el avión y en 12 se ve el Pentágono pero no el lugar del impacto. Así, sólo queda una en la se ve la secuencia del impacto (la cámara de seguridad del Pentágono). Las cifras no cuadran ya que ahora se han hecho públicas dos grabaciones (independientemente de que sean muy similares).

Dado que la credibilidad de los servicios secretos americanos está en estos momentos por los suelos, flight77.com insiste en ver todos los vídeos. Si los datos del FBI son ciertos, hay 16 filmaciones distintas en las que se ve el famoso boeing. Eso sería una prueba innegable a favor de la llamada teoría oficial y una muestra de respeto a los casi 200 muertos del Pentágono.

 5.- Los “conspiranoicos” niegan que un avión se estrellase contra el Pentágono: Es como decir que los conspiranoicos son rubios. Es verdad, pero también hay morenos, calvos, castaños… Si por “conspiranoico” entendemos a todo aquel que no comulga con la teoría oficial (independientemente de cuál sea su opinión), hay de todo como en botica. Algunos creen que detrás del atentado están los Illuminati, y hay quien añade que estos en realidad son lagartos que viven en el espacio y controlan el mundo con telepatía [9] . Unos piensan que el 11-S es una operación encubierta del Gobierno de Bush y otros que, simplemente, la Casa Blanca dejó a Bin Laden llevar a cabo sus planes para tener una excusa con la que invadir Afganistán e Irak. El famoso director Michael Moore, por ejemplo, no pertenece a ninguna de estas categorías: apoya la teoría oficial pero cree el Gobierno pecó de inepto al no impedir los atentados.

Según el Departamento de Defensa,
aquí se ve un boeing 757.

Sobre el impacto en el Pentágono, hay tres versiones conspiranoicas principales: no se estrelló nada (fue una explosión interna o un camion); lo que se estrelló era un misil; lo que se estrelló era un avión, pero no el AA 77. Hay un cuarto grupo, el de los que aceptan que el AA 77 sí se chocó contra el Pentágono. Tampoco faltan los que apuestan por teoría híbridas (y descabelladas), como que un misil explotó en el Pentágono en el momento que un boeing 757 lo sobrevolaba a baja altura para distraer al personal. De todas las hipótesis, la más ridícula es la primera [10] y es absolutamente marginal: no hay prácticamente nadie que la defienda. Mucho más extendida es la de que lo que colisionó no fue un boeing (es decir, fue un misil u otro tipo de avión).

 Sin embargo, principales organizaciones “conspiranoicas” siempre han rechazado esta teoría, y acusan a los que la defienden de querer boicotear el movimiento ciudadano que pide una nueva investigación sobre el 11-S. No sólo no creen en la teoría conocida como del  “no avión” sino que llevan años rebatiéndola. Como ejemplo, cabría cita a 11truth.org (la más importante) [11] que tiene un enlace en su página de inicio en la que desmonta esa teoría. Otro ejemplo es  911review.com [12] que tiene la mayor colección de artículos en defensa de que el AA 77 se estrelló contra el Pentágono. En la misma lista está oilempire.us. Estas y otras webs sostienen que el Gobierno tuvo conocimiento previo de los ataques del 11-S, bien porque los organizó o porque dejó que ocurrieran [13] , lo que demuestra que no todos los “conspiranoicos” niegan que el AA 77 se estrellase en el Pentágono. 

 Este grupo cree que algún día se harán públicas las cintas en las que se vea el impacto y prefieren no abrazar ninguna de las teorías hasta entonces. Advierten que las reticencias del Gobierno a dejar ver las cintas puede ser una simple maniobra de distracción para dividir al movimiento “por la verdad” y dejarlo en ridículo cuando se muestren otros vídeos. Este día podría llegar pronto si prospera la demanda de flight77.com.

El escritor francés Thierry Meyssan.

La idea de que todos los conspiranoicos niegan que algo se estrellara contra el Pentágono viene de un malentendido provocado por best seller del escritor Thierry Meyssan La Gran Impostura. Ningún avión se estrelló contra el Pentágono. El francés defiende que lo que impactó fue un misil [14]  y no un camión o una explosión interna como se ha dicho. Lo mismo puede decirse de la famosa animación de Eric Hufschmid Objetivo Pentágono [15] o los documentales In plane Site[16] o Loose Change [17].

La cuestión del AA77 divide hasta tal punto a los “conspiranoicos” que muchos prefieren incluso dejar el tema en suspenso de momento y concentrar los esfuerzos en otros aspectos del 11-S en los que hay acuerdo o la evidencia de pruebas sea mayor.

 Independientemente de si la teoría oficial o cualquiera de sus alternativas es la correcta, lo que no se puede negar es que las cintas recién publicadas no pueden confirmar ni rebatir ninguna hipótesis por la sencilla razón de que no se ve nada. Pese al optimismo de JW, es otra prueba más que no demuestra nada. Y ya son demasiadas.

Según los conspiranoicos, así deberían ser las imágenes
del impacto de un avión en el Pentágono.
(prisonplanet.com)


[1] http://www.judicialwatch.org/5772.shtml

[2] http://judicialwatch.org/flight77.shtml

[3] http://www.periodistadigital.com/ultima_hora/object.php?o=367581

[4] http://www.serendipity.li/wot/pentagon/spencer05.htm

[5] http://www.judicialwatch.org/5724.shtml

[6] http://www.flight77.info/

[7] http://www.flight77.info/docs/part2/part2-Images/0.jpg

[8] http://www.flight77.info/dec1/mcquredec05.jpg

[9] http://www.davidicke.com

[10] http://www.911truth.org/article.php?story=20060516232408416

[11] http://www.911truth.org/

[12] http://911review.com/errors/pentagon/index.html

[13] http://www.oilempire.us/pentagon.html

[14] Pág. 33. La Esfera de los Libros. En la edición de Bolsillo (Sept. 2004)

[15] http://www.voltairenet.org/IMG/swf/es-pentagon_sp-2.swf

[16] http://www.911inplanesite.com/

[17] http://www.loosechange911.com/


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