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NO ME SUSURRES AL OÍDO


Historias reales del Más Allá

Otro amable lector acaba de remitirnos esta historia:

Hola.He visto su sección de casos forteanos, y aunque no los he leído todos, los que si he tenido oportunidad de leer me han parecido interesantes. He aquí una experiencia personal que me sucedió allá por el mes de octubre del 2001. Aclaro que no sé si sólo se trató de una pesadilla, pero lo que experimenté fue absolutamente real.

Acabábamos de construir el segundo piso en la casa de mis padres, que es dónde vivo actualmente, y elegí para mí una de las habitaciones que daban de frente a la calle. Todas las noches, me había forjado la costumbre, desde que me cambié, de poner llave a la puerta de mi habitación, debido a que nadie más de mi familia quiso ocupar las otras habitaciones de la planta alta y tenía miedo de que algún ladrón  entrara en mi habitación cuando estuviera dormido.

En fin, ya tenia más de 6 meses habitando ahí y todos los días seguía mi ritual acostumbrado: Llegaba a dormir y ponía llave a la puerta antes de acostarme.

Así las cosas, hasta que un día, ya entrada la noche (sinceramente no sabría decir la hora), escuché que me llamaban por mi nombre:

-Carlos (que es como me llamó), Carlos...

Y así repetía una voz con acento femenino que se escuchaba quedito, como si estuviera lejos de mi habitación.

No reaccioné inmediatamente, porque pensé que se trataba de mi madre, y que de ser así, no tardaría en tocar a la puerta, pues era de su conocimiento que esta tenía candado. En fin, esperé que tocaran a la puerta, pero esto nunca sucedió. Decidí entonces no darme la vuelta (me encontraba de cara a la pared y de espaldas a la puerta) para ver que sucedía, y puse mas atención a la voz que me llamaba, percibiendo que la voz decía mi nombre y cada vez se acercaba más. Finalmente, percibí una presencia a unos dos metros de mi cama, y la voz, ahora sí, claramente de mujer, me dijo:

-Carlos, no tengas miedo, ya estoy aquí.

Lógicamente, el miedo me empezó a recorrer todo el cuerpo ¿Quién pudo introducirse al cuarto sin llave? ¿Quién pudo haber entrado sin hacer ruido al abrir la puerta? ¿Quién, si la puerta solo tenía una llave y estaba ahí dentro conmigo?

Lo siguiente que sentí fue que la persona que estaba dentro de mi habitación se acercó (Una mujer, ahora estaba seguro) a mi oído y me dijo:

-No voltees, me voy a quedar contigo.

Los pelos se me pusieron de punta cuando sentí claramente que se apoyó para acostarse a un lado mío. No voy a decir que me porté como todo un valiente, no; quise voltear, pero el miedo me paralizó totalmente al grado de que no me podía mover y un extraña pesadez en la lengua no me dejaba pronunciar palabra alguna.

Quien haya sido el que estaba a mi lado, se dio cuenta de mis inútiles esfuerzos, y se acercó nuevamente a mi oído y me dijo:

-No te esfuerces, mejor duérmete. Cualquier esfuerzo que hagas no servirá de nada, solo duerme...

Y acto seguido, puso su mano sobre mi frente y no sé si de pánico o sugestión, el caso es que me quedé dormido. Por la mañana, desperté con un terrible dolor en la mano derecha. La tenía totalmente acalambrada y me dolía mucho, casi no la podía mover. Cuando me revisé, tenia marcada profundamente la cruz de mi denario, que siempre tengo bajo la almohada. Recapacité en la experiencia de la noche y preferí pensar que se trataba solo de un sueño. De un sueño que, coincidentemente, es la tercera vez que sucede, siendo diferentes las situaciones, llegando incluso, en la experiencia anterior que había tenido, a creer que se trataba de mi hermano menor y estuve platicando largo rato con "él".

Bueno, espero que mi caso no sea aburrido y si tienen alguna explicación, pues encantado de recibirla, para que ya no me vuelva a ocurrir.

Atte. Carlos


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