Conocido desde hace miles de años, Marte nunca ha pasado inadvertido para
el ser humano. Adorado como un dios por

diversas culturas a lo largo de la historia,
el planeta rojo siempre ha irradiado en nosotros una mezcla de miedo y
curiosidad.
En 1.888 Giovanni
Schiaparelli comenzó a estudiar Marte con la ayuda de un telescopio.
Así, pudo observar unos extraños canales que el mismo denominó "canali",
termino que significa ranuras ó estrías. Este término, dado por Schiaparelli,
dio pie a que algunos astrónomos, contemporáneos de este, creyesen que estos canales
eran en realidad estructuras artificiales construidas por los seres que allí habitasen.
Ejemplo de ello son los libros de Percival Lowell, astrónomo de la época, en los
que intenta demostrar la existencia de toda una civilización marciana.
Esta controversia hizo que Marte
fuese muy popular entre el público del siglo XIX e impulso toda una serie de estudios
sobre este singular planeta.
Pero no fue hasta 1.964 con el lanzamiento de la sonda
norteamericana Mariner 4
cuando comenzó la verdadera exploración del planeta rojo. Esta sonda sobrevoló el
planeta el 14 de julio de 1.965 y consiguió 22 fotografías en las que mostraba una
superficie cubierta de gran número de cráteres, como la Luna o Mercurio. También revelo
que Marte no tiene un campo magnético global, sino que posee extrañas anomalías
magnéticas en ambos hemisferios. Anomalías que aun, hoy día, no han podido ser
explicadas satisfactoriamente.
Posteriormente otras sondas,
tanto norteamericanas como rusas, han viajado hasta Marte con mayor o menor éxito,
revelando muchos datos que nos han ayudado a comprender mejor la naturaleza y evolución
de nuestro planeta vecino.
Quizás, el
programa espacial que más éxito ha tenido, después de la llegada del hombre a la Luna
en 1.969 y junto con el programa Voyager, haya sido
la misión Viking.
Este programa fue uno de los más ambiciosos de la agencia espacial norteamericana, la N.A.S.A. durante la década de los años 70.
En el programa Viking se invirtieron unos diez años
de investigación y unos dos mil millones de dólares. Estaba compuesto por cuatro sondas.
Dos orbitadores y dos landers, o módulos de descenso.
El
Viking-lander 1 aterrizó en
Marte el 20 de julio de 1.976 en Chryse Planitia (22.483° N., 47.94° W.) y el Viking-lander
2 lo hizo el 3 de septiembre del mismo año sobre la extensión conocida como
Utopía Planitia (47.968° N., 225.71° W.)
En total se realizaron más de 57.000 fotos
de la superficie y los landers consiguieron cientos de mediciones in-situ. Además, con la
ayuda de un brazo robot rascaron algunos puntos del terreno circundante y analizaron las
muestras recogidas en busca de microorganismos. Después de esta misión se descubrieron
muchísimas cosas sobre Marte, pero también surgieron nuevos interrogantes. Uno de ellos,
y quizás el más importante, sigue aún sin respuesta. ¿Hay en Marte alguna forma de
vida?.
Esta es una de las cuestiones que más ríos de tinta han
hecho correr cuando se habla de los misterios Marte. Uno de los elementos esenciales para
que se forme la vida, al menos tal y como la conocemos en la Tierra, es el agua. Sin ella,
la vida en nuestro planeta sería prácticamente imposible, así que la pregunta es obvia.
¿Hay o hubo alguna vez agua en Marte?.
La respuesta es
rotunda. SI.
En el pasado,en Marte
tuvo que haber vastas extensiones cubiertas de agua. Las diversas sondas, sean
orbitadores o landers, han recogido numerosas pruebas de que así fue.
Se han observado canales de desagüe, surcos formando estructuras típicas de
mares, lagos, ríos y afluentes, deltas, formaciones rocosas y arenosas que alguna vez
fueron moldeadas por el agua formando islas, rocas de sedimentación arrastradas por lo
que tuvieron que ser inmensas inundaciones y arena, gran cantidad de arena. Esta está
esparcida por todo el planeta y cada grano apenas mide dos micrones (mucho más fina que
un cabello humano). De hecho, son famosas las tormentas de arena que en ocasiones cubren
todo el planeta durante meses.
Entonces, si esta claro que en el pasado Marte
tuvo una cantidad importante de agua, la pregunta siguiente debería ser, ¿dónde está
todo esa agua ahora?. Las respuestas a esta pregunta aún no están del todo claras pero
se sospecha que gran parte de ella se encuentra helada en los polos, en el subsuelo o en
las llanuras septentrionales. 
Aunque en un principio se dijo
que los Viking-landers no habían encontrado vestigios de vida, la polémica
sigue abierta. Al parecer, los experimentos y lugares donde se realizaron no fueron los
más indicados y aún hoy existe cierta controversia en cuanto a los resultados obtenidos.
Este debate aumento de nuevo en
1.996 cuando un grupo de científicos lanzo al mundo la noticia de que había identificado
compuestos orgánicos fosilizados en un meteorito, el ALH84001, de procedencia
marciana recogido en la Antártida en 1.979. La edad del meteorito fue datada en 180
millones de años.
Las próximas
sondas equipadas para analizar el suelo marciano son las de la misión Surveyor 98 que actualmente están en
camino hacia Marte. Esta misión esta compuesta por dos sondas. La Mars Climate Orbiter
que llegara en septiembre de este año orbitará alrededor del planeta realizando
fotografías de su superficie y tomando medidas de su atmósfera y clima. Dos meses
después, en diciembre, llegara La Mars Polar Lander, la cual aterrizará en una
zona cercana al polo sur comprendida entre las latitudes 73º y 78º sur y las longitudes
170º y 230º oeste. Esta última realizará diversos experimentos a la búsqueda de
alguna forma de vida que pudiese habitar debajo del hielo.

Una cosa esta clara. La vida se abre camino allá donde se aloja.
En la Tierra hemos podido
comprobar como la vida, una vez que surge, es capaz de sobrevivir en los lugares más
inhóspitos e insospechados. Incluso, se han llegado a descubrir microorganismos capaces
de adaptarse a condiciones extremas como pueden ser temperaturas por encima del punto de
ebullición del agua o por debajo del punto de congelación, en condiciones extremas de
salinidad y acidez o en lugares en los cuales la luz no puede llegar. Hasta se han
encontrado microorganismos capaces de sobrevivir sin ayuda de nuestra atmósfera,
soportando las mortales radiaciones del espacio.
La misión Mars Observer
suponía el regreso al planeta rojo después de las Viking. Habían pasado casi 20
años desde entonces. La Observer era, de nuevo, una misión de alto presupuesto y
se había dispuesto una gran cantidad de material y experimentos a realizar. Pero en
agosto de 1.993, a tan solo tres días para que la sonda entrara en la órbita marciana se
perdió todo contacto con ella. A pesar de los esfuerzos que la agencia realizo para
recuperar la transmisión esta nunca respondió a las señales enviadas desde la Tierra.
Con la Observer acababa una etapa de la
agencia espacial norteamericana y comenzaba una nueva era.
En palabras del director de la N.A.S.A., Dan
Goldin, el futuro de la exploración espacial debía ser "más rápido, mejor,
más barato".
Rápidamente se empezó a
trabajar en este tipo de misiones de bajo coste. Por un lado estaba la Mars Global Surveyor que se encarga
de cartografiar el planeta en estos momentos, y de la que luego hablaremos y la Mars Pathfinder.
La misión Pathfinder
consistía en probar si con este tipo de misiones de bajo presupuesto sería posible
transportar algo desde la Tierra y ponerlo sobre suelo marciano de forma segura. La
nave tuvo un coste total de 265 millones de dólares, catorce veces menos de lo utilizado
en las Viking y tan solo se tardo tres años en su diseño, construcción y
lanzamiento.
La misión fue un éxito y el
4 de julio de 1.997 se posaba en la región de Chryse Planitia conocida como Ares
Vallis o Valle de Ares.
Al día siguiente de su
llegada, de la sonda bajó un pequeño vehículo, el Sojourner, teledirigido desde
la Tierra. Este todoterreno robot tenía la misión de acercarse a las rocas que
circundaban el lugar de aterrizaje y con un sofisticado aparato, el APXS, realizar
múltiples análisis sobre las mismas. Nunca antes, desde el programa Apollo, una
misión había causado tal impacto entre los medios de comunicación. Para que la gente
pudiese seguir el desarrollo de la Pathfinder y el Sojourner la
N.A.S.A.
habilito una web en Internet donde se informaba diariamente de los últimos hallazgos e
imágenes de ambos vehículos. Solo en el primer mes de operaciones 566 millones de
internautas habían visitado esta página.
Actualmente y aunque la
misión terminó el 27 de septiembre de 1.997 aun se puede acceder a esta
página y obtener gran cantidad de información sobre los resultados de la misión.
Pero ¿Cómo es Marte hoy en
día?. 
-
Para empezar, es el cuarto planeta en cuanto a
distancia del Sol, por lo que recibe un 50% menos de radiación solar que la Tierra.
-
Su atmósfera se compone principalmente de un 95%
de dióxido de carbono y un 3% de nitrógeno lo que hace de esta un veneno mortal,
irrespirable para cualquier organismo humano. También encontramos pequeños porcentajes
de oxígeno, argón, monóxido de carbono y agua.
-
Las temperaturas oscilan entre los 140º C y
los 20º C.
-
Las temperaturas por encima de los 0º C tan solo
se dan en el ecuador durante el verano y a unos pocos centímetros del suelo. La media
anual, a un metro de altura, es de 63º C.
-
Tiene un radio de 3.397,2 km. frente a los 6.378
que tiene nuestro planeta. Su inclinación es de 25,19º y posee un ciclo de estaciones
como la Tierra. El día marciano dura 24h 37m 23s y el año tiene 686,98 días.
-
También hay fuertes corrientes de aire que
impulsan miles de millones de micro-granos de polvo de oxido de hierro sobre
la atmósfera
del planeta, lo que le da su característico color rojo.
-
A pesar de la escasa cantidad de agua en la
superficie, esta se condesa y forma nubes. Incluso, durante el invierno
"nieva" en forma de
agua helada tal y como se pudo comprobar en las fotografías tomadas por la
Viking-lander
2.
-
La presión atmosférica esta entre los 7,3 y los
10,8 milibares frente a los 1000 milibares de la atmósfera terrestre.
-
Marte carece también de un campo magnético
global observándose anomalías magnéticas de origen local. Fenómeno para el cual aún
no se ha encontrado una explicación satisfactoria.
Como vemos, nos
encontraríamos en un ambiente bastante hostil para el ser humano.
Las
fotografías conseguidas por la Pathfinder y el Sojourner nos ayudarían
aún más a imaginarnos como sería Marte para un visitante terrestre que aterrizase en su
superficie.

Si mirásemos el cielo al amanecer y al anochecer podríamos ver cirros
de nubes que se mueven y dispersan por todo el planeta. También podríamos observar
alguna de las dos lunas que posee el planeta. Phobos y Deimos, son los
satélites naturales de Marte y son objeto de estudio debido a su forma, tamaño y
composición.
Incluso, en las noches despejadas veríamos,
entre las estrellas, un enorme y maravilloso lucero de color azul conocido como la Tierra.
Moviéndonos hacia el norte
o hacía el sur nos encontraríamos con los casquetes polares, siempre helados. Estos
crecen en tamaño durante el Invierno y disminuyen en verano. El casquete polar norte esta
formado principalmente de agua helada mientras que el sur contiene gran cantidad de
anhídrido carbónico.
Marte también posee algunos de los accidentes geográficos más impresionantes
del Sistema Solar. Por ejemplo, los Montes Tharsis podrían tener
alrededor de 3.500 millones de años. Marte también posee el volcán
(inactivo ya) más grande que se conoce. El Olympus Mons con sus
27 km. de altitud es el rey indiscutible.
En cuanto a los cráteres posee una
gran cantidad de ellos, siendo el más impresionante de todos el cráter de impacto
Schiaparelli con sus 450 km. de diámetro. En el ecuador nos encontramos con otro gigante, Los
Valles Marineris.
Estos ocupan casi todo un
hemisferio y están formados por canales formando una intrincada red de más de 3.000 km.
de longitud y hasta 8 km. de profundidad.
Marte siempre se ha rodeado de una ola
de misterio que ha inspirado multitud de libros y películas de ciencia-ficción. Además
de esto, la ufología también ha tenido en Marte una referencia importante debido
principalmente a las fotografías tomadas por las sondas
Viking de una forma que se asemejaba a una cara humana en la región de Cydonia. A
esta formación se le denominó "Face
on Mars" ("La cara de Marte").
Muy cerca de esta estructura se fotografiaron
lo que parecían eran los restos una antigua ciudad marciana a la que se llamó "The
city square" ("Las ruinas de Cydonia").
Las fotos tomadas por la Global Surveyor han
mostrado detalles con una resolución sin precedentes pero aún así aún no se puede
sacar una conclusión definitiva sobre estas formaciones. Es posible que tengamos que
esperar a que el hombre pise el suelo marciano para desvelar este misterio
definitivamente.

No es la primera vez que
encontramos formaciones en Marte que nos sorprenden en extremo. Un
buen ejemplo es la figura denominada "The happy
face" o "cara feliz". Esta se encuentra al este Argyre
Planitia, en el
interior de un cráter de 215 km. de diámetro conocido como Galle Cráter.O esta otra
formación sobre las dunas de arena que recuerda a un pato.

Las
imágenes más recientes de este tipo de formaciones fueron captadas durante este mismo
mes de junio y en ellas podemos apreciar perfectamente la forma de un corazón en una
hendidura del terreno. Ha sido localizado en el lado este del volcán Alba Patera, al
norte de Tharsis.
La llegada a Marte de la Mars Global Surveyor
(MGS)
a finales de 1.997 significó el segundo éxito de la nueva generación de misiones de
bajo coste hacia el planeta rojo. Básicamente es una versión de bajo presupuesto de la
Mars Observer. Entre los instrumentos que lleva a bordo destacan
dos ellos.
-
La MOC, o Mars Orbiter Camera es una
cámara de alta resolución, muy parecida a la que usan los satélites espías
militares, capaz de fotografiar la superficie del planeta con una resolución de 1,5
metros por píxel, (un píxel es el punto más pequeño de la pantalla), frente a los 50 m.
por píxel que mostraban las imágenes de las Viking. Gracias a este poder de resolución
podemos ver detalles que tan solo tienen un tamaño de tres metros.
-
El MOLA, o Mars Orbiter
Láser Altimeter
es un sofisticado instrumento mediante en cual y con la ayuda de un láser proyectado
desde la sonda se puede medir, con una precisión de un metro, la altura del terreno. Este
instrumento ha sido de gran utilidad para conocer mucho mejor el casquete polar y con su
ayuda se ha conseguido hacer una simulación por ordenador muy exacta de su forma y
dimensiones.
Precisamente la N.A.S.A acaba de proporcionar un mapa
configurado a partir de mas de 27 millones de mediciones efectuadas por este instrumento
de 1.998 hasta mayo de 1.999. Gracias a esta imagen podemos hacernos una idea más
aproximada de la topografía de Marte. Las medidas tienen una resolución que va desde los
13 metros hasta los 2 metros en algunas áreas del hemisferio norte. Como dato curioso
indicar que esta resolución supera en mucho a las efectuadas en algunas de
las regiones cartografiadas en la Tierra.

Además la Global Surveyor cuenta con otros cuatro instrumentos
científicos que tomaran diversos datos acerca de la superficie, atmósfera y campos
magnéticos de Marte.
Recientemente uno de estos instrumentos también nos ha
proporcionado un nuevo aspecto de Marte. En este caso se trata del TES o Thermal
Emision Spectometer. Este aparato registra las temperaturas que se dan en el planeta
diariamente. A partir de los datos proporcionados durante las 500 primeras órbitas de la
MGS se ha configurado un mapa global donde se muestran gráficamente las temperaturas en
la superficie del planeta a las 2 de la madrugada, hora local de Marte.
Las bajas temperaturas
alcanzan los -120º C y son mostradas en color púrpura mientras que las mas altas, de
-65º C, están en color blanco.
Estos patrones han demostrado la importancia que
ejercen los materiales de la superficie así como del polvo depositado sobre la
misma.
Este mapa ha sido aplicado y animado sobre una
esfera para tener una perspectiva global. Durante la época en que se efectuaron las
mediciones era invierno en el hemisferio sur y el polo norte permanece en todo momento
expuesto al Sol por lo que su temperatura es relativamente alta, incluso durante la noche.
Con la llegada a Marte de
la sonda norteamericana también se experimento un nuevo tipo de maniobra que permitiría
poner un ingenio humano alrededor del planeta, a esta maniobra se la denomina aerofrenado.
Aunque esta técnica requiere de mayor tiempo
para que la sonda se sitúa en la órbita deseada también abarata mucho la misión ya que
prescinde de elementos adicionales para conseguir el mismo efecto.
Básicamente
consiste en utilizar el la atmósfera superior del planeta para reducir la
velocidad orbital de la sonda hasta conseguir la órbita deseada, que en este
caso es prácticamente circular. Debido a diversos problemas el aerofrenado de la Global Surveyor se ha alargado
durante 18 meses pero en marzo de este año consiguió la órbita prevista y pudo comenzar
su misión principal consistente en cartografiar Marte con una nitidez y resolución nunca
antes obtenida.

Ejemplos de imágenes obtenidas por la MGS. De izquierda a derecha: Rocas cayendo por el
muro sur de Schiaparelli, nieve sobre un cráter de Vastitas Borealis, suelo en Mellas Chasma
y retirada de la capa polar en el hemisferio norte.
Durante todo este tiempo la sonda ha devuelto multitud de
datos e imágenes interesantes que ya han comenzado a ser estudiadas por los científicos.
En esta ocasión la N.A.S.A., al igual que ocurriese con la misión
Pathfinder, también
ha habilitado una página en Internet desde la cual se puede seguir el desarrollo de la
misión.
Las fotografías conseguidas
por la MGS son espectaculares y nos muestran Marte con una belleza propia e inusual. Un
planeta con un número tan elevado de características y tanta variedad de matices, que
hace casi imposible el pensar que en algún recóndito lugar no se halle la vida en
cualquiera de sus formas.
Con la llegada del nuevo
milenio la N.A.S.A. continuará enviando misiones a Marte. También la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Instituto para el Espacio y la Ciencia
Aeronáutica (ISAS) han desarrollado sus propios programas de investigación.
Las misiones más importantes
están resumidas en el siguiente cuadro:
Nombre
de la misión |
País
|
Fecha
de lanzamiento |
Vehículos
|
Objetivos
de la misión |
Mars Surveyor 98 |
EE.UU |
1.998 |
Orbitador y Lander |
Exploración de una zona
cercana la polo sur. |
Deep Space 2 |
EE.UU |
1.998 |
Sonda |
Análisis del
subsuelo. |
Planet-B |
Japón /
EE.UU |
1.998 |
Orbitador |
Análisis de la
atmósfera. |
Mars Surveyor 2.001 |
EE.UU |
2.001 |
Lander y vehículo
todoterreno. |
Poner en Marte un vehículo
de exploración capaz de recorrer varios kilómetros. |
Mars Express |
ESA |
2.003 |
Orbitador y dos
landers |
Análisis del suelo. |
Mars Surveyor 2003 |
EE.UU |
2.003 |
Lander y vehículo
todoterreno |
Recoger muestras del suelo
que puedan contener indicios de vida pasada. |
Mars Sample Return |
EE.UU |
2.005 2.008 |
Orbitador, Lander y
vehículo. |
Traer de vuelta a la Tierra
rocas recogidas por un vehículo robot. |
Como vemos la mayoría de las misiones son muy
prometedoras y se centran en el análisis de las rocas y el suelo marciano a la búsqueda
de indicios de vida.
Después de la última de las misiones
propuestas, la Mars Sample Return, quizás llegue la más ambiciosa de todas. Poner
sobre Marte a seres humanos y traerlos de regreso a la Tierra sanos y salvos.
La N.A.S.A ya esta trabajando en esa
posibilidad y aunque aún no hay una fecha para semejante proyecto se habla que quizás
pudiera ser en torno a los años 2.009 al 2.019. Aún quedan muchas dificultades técnicas
que salvar para que el proyecto sea viable. 
La más importante de todas es como llevar a un grupo de
personas a bordo de una nave espacial durante 6 a 9 meses sin que ello repercuta en el organismo
de forma importante. Por la experiencia en misiones a bordo del transbordador espacial, el
Skylab o la estación orbital MIR
sabemos que la ausencia de gravedad durante largos periodos de tiempo debilita seriamente
el organismo humano. Otro de los puntos
importantes para poder extender la exploración espacial humana más allá de nuestro
mundo es la construcción de la Estación
Orbital Internacional (ISS) y la colonización de la Luna. Ambos proyectos serán
de vital importancia para que el hombre pueda pisar Marte así como otros planetas o
asteroides.
Desde estas plataformas será más sencillo y barato el mandar ingenios hacia los confines
del Sistema Solar además de ser un excelente enlace entre las misiones en curso y la
Tierra.
Nunca antes estuvimos más
cerca de poder llegar tan lejos.
Los próximos años prometen
ser fascinantes para la exploración espacial y para la comprensión del origen de la vida
y el Universo. Gracias al avance en las nuevas tecnologías y los métodos de análisis
e investigación, la humanidad, por fin esta abriendo su mente a la
posibilidad de que exista vida más allá de nuestra atmósfera.
Cada vez es más frecuente el
descubrimiento de nuevos sistemas solares, parecidos o no al nuestro, que contienen
planetas. Es probable que muchos de estos planetas estén habitados por formas de vida
que, hasta el momento, no somos capaces de imaginar y es nuestro deber estar preparados
para cuando llegue ese momento y tan solo es cuestión de tiempo el que esto ocurra.