|
|
||
|
VISITA A NUESTROS PATROCINADORES |
Muy
temprano en la mañana del 19 de septiembre de 1936, dos hombres abandonaron
la firma comercial Indra Shira Ltd, Corut Photographers situada en
Picaddilly, Londres. Tomando un auto se dirigieron por la a realizar su
trabajo fotográfico. Estos hombres eran el Capitán Hubert C. Provand,
Director de Arte de la compañía y uno de los dueños, el señor Shira.
Ambos expertos en fotografía se encontraban en un excelente espíritu.
La
firma comercial marchaba a las mil maravillas. Tenían la exclusiva para
realizar las fotografías de los juicios criminales en las Cortes de
Londres. Y ahora se encaminaban hacia una misión que les reportaría muy
buenas libras esterlinas: Fotografiar una de las mansiones más antiguas en
la historia inglesa; el interior de Raynaham Hall.
Seis
kilómetros al este de Barking dieron la vuelta hacia la carretera Al 3 y
comenzaron a circular bajo un intrincado grupo de letreros indicándoles el
camino. Finalmente los guardias les abrieron las puertas de hierro y se
encontraron en el interior de los 20 acres que rodeaban la mansión. Para
las ocho en punto de la mañana se encontraba trabajando.
Los
dos habían oído hablar dé la leyenda que rodeaba a esté mansión. Una
leyenda que hablaba de espíritus y espectros que aparecían en pleno día
ante los turistas. Pero siendo hombres expertos y profesionales poco o ningún
interés podían tener en la persecución de fantasmas, aún tratándose de
aquella mansión que databa de 1720. El día transcurrió rápido.
Para
las cuatro de la tarde se encontraban terminando la ronda fotográfica de
los pisos superiores. Una de las bellezas en aquella residencia era la
inmensa escalera de roble majestuosa y señorial que unía al primer piso
con el segundo. Provand se encontraba preparando el tiro de la cámara
precisamente en el último escalón inferior de aquella belleza de madera.
Mientras que Shira sostenía el flash en el aire buscando el mejor ángulo
para que la foto saliera.
-
¡Dios mío! Provand... allí hay algo -susurró Shira.
Provand
al principio no le entendió.
"Pensé
que me hablaba de la belleza natural de aquella escalera, por lo tanto
coloqué el ángulo de tiro listo para el disparo" diría más tarde
Provand.
"Ví
una forma etérea que bajaba desde el escalón superior hasta nosotros. Al
principio estimé que era algún chiste pesado”.
Pero
aquello era imposible en Raynaham Hall. Se respetaba demasiado la tradición
de aquella casa como para algo así.
-
La visión flotaba al nivel de los escalones y venía hacia nosotros. Estaba
seguro de que era un espíritu. El corazón se me paró en el pecho... sería
el primer humano en retratar un espíritu en movimiento" dijo Shira.
Por
reflejo profesional, apretó el obturador del flash cuando la visión se
encontraba a mitad de camino.
El
Capitán Provand removió la tela de fotografiar que cubría su cabeza y miró
en derredor después del disparo.
-
¿Qué significa esa risa? -se extrañó ya que Shira estaba poseído de un
ataque de hilaridad nerviosa.
-
No lo creerás Provand, pero en la cámara tienes la fotografía del
fantasma de Raynaham may -afirmó Shira.
El
Capitán Provand aseguró que su jefe y asociado había perdido la cabeza
por la soledad, el silencio y el ambiente lúgubre de aquella casona y que
lo que había fotografiado era simplemente la escalera.
En
la vuelta a Londres le hizo una apuesta.
-Pongo
cinco libras en la mesa a que en la fotografía sólo se ve la escalera-
dijo el capitán.
Perdió
la apuesta. Para dirimir aquella cuestión lo más rápido posible, Provand
y Shira abrieron las oficinas después de la hora del cierre. Con el
exclusivo propósito de asegurarse las cinco libras esterlinas.
-
Espera, necesitamos un testigo presencial- dijo Shira.
El
Capitán se manifestó de acuerdo.
-
Está bien, si quieres un testigo para que se ría de nosotros... –Shira
salió al pasillo.
Poco
después se topaba con un contador de segunda categoría que trabajaba para
la firma Sanford and Blake y que ya se disponía a marchase a su casa.
Mediante la persuasión y un par de libras esterlinas Shira consiguió que
el contador le acompañara. El contador contempló como la placa era
colocada en la solución fijadora directamente desde la cámara.
-
Si no hubiese visto toda la operación desde un principio jamás lo hubiera
creído -atestiguaría más adelante.
Ante
los asombrados ojos de los tres hombres fue apareciendo lentamente la
majestuosa dimensión de la escalera... y en la misma una figura alta, etérea
y femenina de una mujer vestida con ropas blancas y largas. Las facciones no
eran discernibles, pero si podía verse confusamente que era una muchacha de
unos treinta años. Llevaba puesta una especie de manto nupcial y una
capucha sobre la cabeza.
La
fotografía, junto a la historia de lo sucedido fue publicada en el Country
Life y después en la Reader's americana ¿Quién era el fantasma que
descendía por la escalera?.
De
acuerdo con la leyenda existen varios espíritus que vagabundean su pasado
por los gigantescos corredores de Raynaham Hall. Uno de ellos es James Scott,
Duque de Monmouth e hijo de Carlos II.
El
motivo por el cual el Duque prefiere vagar por un edificio construido 40 años
antes de su muerte no es conocido. También varios de sus hijos se ven en
los pasillos así como un perrito spaniel negro. Pero el espíritu que
aparentemente capturó la cámara del capitán es de Dorothy Walpole,
hermana de Robert Walpole uno de los más grandes Primeros Ministros de
Inglaterra. Si alguien estaba predestinada a ser un espíritu ésta era
precisamente Dorothy, o "Dolly" como se le conocía.
Según
la tradición esotérica, los espíritus de las personas que han llevado una
vida agitada o rica en ocasiones poseen la tendencia a permanecer en el
plano material en el cual murieron. Esto se debe a una ley de compensación.
Allí cometieron sus errores que condensaron su espíritu y que lo
encadenaron al plano inferior y por lo tanto allí deben purgar durante un
tiempo por sus bajas pasiones. Dolly estaba de lleno en esa categoría.
Desde
su más temprana edad dio muestras de dos cosas: una espléndida belleza
femenina y un desprecio total por las austeras costumbres de la época. Lady
Mary Worteley Montagu, conocida como "la cronista de Londres" en
su época, escribiría de ella lo siguiente:
"Era
una chiquilla de belleza excepcional. Y que sabía usarla a la perfección.
No había escándalo o pecadillo en el cual no estuviese envuelto su nombre.
Ala edad de 23 años ya había sido expulsada de dos hogares, uno de ellos
destruido".
Huérfana
muy temprano, Dolly fue a vivir con su hermano mayor, Robert. Para escándalo
de la sociedad inglesa, se murmuró de un idilio entre la muchacha y Robert.
Chaterine Sorter, la esposa de Robert se apresuró a poner en la calle a la
indeseada pariente capaz de cometer un incesto que, aún en nuestros días
se ve oprobioso. Dolly no se dio por enterada o arrepentida.
Siendo
miembro de la más exclusiva sociedad no tuvo problemas en ser recogida por
la familia Wharton.
Lady
Wharton conocía a Dorothy desde su nacimiento. Ella la aceptó como una
hija y así la trató, sólo para que la muchacha le respondiera sosteniendo
un romance con su maduro esposo el Marqués Adison. Una nueva expulsión.
Pasa
un tiempo en que se desvanece de la sociedad y las reuniones sociales,
cuando se acalla su último escándalo aparece en la residencia de la
familia Townshed; los dueños de Raynaham Hall. Allí viviría DollY el
resto de su vida.
Sea
por coincidencia o sea por otra causa, la esposa de Charles Townshed muere a
los pocos meses de la llegada. Menos de un año después el viudo contrae
nupcias con Dorothy. La influencia de Charles Townshed en el Parlamento era
sólo comparable a la que había tenido el padre de Dorothy. Muchos
consideraron esta boda una especie de alianza familiar, pero para aquellos
íntimamente ligadas a la pareja, nada tenían que ganar con su unión. Los
años pasaron y Dorothy tuvo varios hijos de Charles. Trece años después
Dorothy moría prematuramente. Nunca se llegó a saber exactamente el motivo
de su muerte. Se rumoró de una enfermedad infecciosa, Los más osados
hablaron de desavenencias en el matrimonio. Un sirviente flojo de lengua
aseguró en una tabena "haber visto como a la señora la empujaban por
la escalera de Raynaham Hall hacia su muerte" Pero todo quedó en el
misterio.
Lo
que sí era público y notorio en Londres, lo que todos sabían era que
Dolly no se llevaba nada bien con Charles, y que éste la confinó a una
torre en la parte sur del inmenso edificio. Según los sirvientes, se pasó
en aquella torre más de diez años sin ver la luz del sol. Casi
inmediatamente después de su muerte el espíritu que aterrorizaría a todo
aquel que se acercaba por Raynaham Hall comenzaría á manifestarse por
cerca de 300 años.
Sin
embargo, los primeros en verla (y reconocerla) fueron los sirvientes de la
gigantesca mansión. Para ellos el espíritu de "Dolly" estaba allí
presente. La única diferencia era que la muchacha llevaba puesto un manto
oscuro y no claro cómo surgió en la fotografía de Provand ¿Por qué esta
diferencia en el vestuario?
Tenemos
que saltar cientos de años hacia el futuro y nuevamente basarnos en las
teorías esotéricas. De acuerdo con las mismas, cuando el espíritu muere
en circunstancias violentas, queda cubierto con una especie de "capa
carnal." Aún está muy lejos de ascender a los planos inmediato
superiores. Por lo tanto el color de los ropajes que llevaba a la hora de su
muerte se mantienen en el otro mundo. De allí en adelante, y de acuerdo con
la purificación se logra que el color de estos ropajes vaya difuminándose
hasta quedar reducido al blanco puro de los espíritus superiores. Nótese
que en la fotografía de referencias, el espíritu aún tiene un leve color
gris ceniciento. Esto, según los esoteristas es signo evidente de que aún
se encuentra en el proceso de “limpieza”.
El
primer intento para establecer contacto directo con el espíritu de Dolly se
realizó en los finales del siglo XVII. Dos caballeros con atributos psíquicos
solicitaron permiso del patronato que regenteaba Raynaham Hall para
contactar á la fallecida. Hay que tener en cuenta que el viudo, Charles
Townshed y sus hijos abandonaron el lugar poco después de las primeras
apariciones dejándolo en manos de una compañía especializada en
mantenimiento. Los caballeros recibieron el permiso. Durante dos noches
invocaron al espíritu de Dolly desde un saloncito particular que ella
acostumbraba a usar a la hora del té. No sucedió nada.
A
la tercera noche comenzaron a escucharse unos sollozos ligeros. Después
unas carcajadas nerviosas. Y apareció el espíritu de Dolly en su atavío
oscuro. Venia directamente de la puerta, aún cuando la atravesó como si
fuera de aire. Uno de los médiums, Bill Stacey (de fama mundial en aquella
época) decidió colocarse en el camino del espíritu. Dolly pasó a través
de él como si no existiera. Dejándole una frialdad tan grande en el
organismo que casi le causa un colapso. Bill Stacey tuvo que ser reconocido
por un médico a toda prisa que diagnosticó "enfriamiento total de músculos
y huesos por causas desconocidas" A partir de aquella historia el
palacio quedó prácticamente vacío. Sólo unos cuantos guardias
custodiaban nerviosos sus corredores y habitaciones interminables.
Pasarían
muchos años antes de que el Rey Jorge IV de Inglaterra decidiera usar
Raynaham Hall como mansión de descanso. Jamás lo hubiera hecho. Se habilitó
el "Cuarto de Estado" para su regia presencia. En el medio de la
noche fue despertado por unos sollozos confundidos con histéricas
risotadas.
Allí
al pie de la cama estaba el fantasma de Dorothy. Vestía su ropón oscuro y
sus ojos despedían fuego, mientras que su rostro era de una palidez
espantosa. El Rey abandonó Raynaham Hall al siguiente día al amanecer
jurando no volver jarras a aquel lugar maldecido por el Diablo.
Pasarían
los años y los descendientes de la familia Townshed decidirían volver a la
casona. Para celebrar su apertura celebraron un baile con toda la pompa. Fue
en este baile que volvió a verse el fantasma de Dolly. Esta vez por varios
invitados y lo que era peor: la figura fantasmagórica era perfectamente
visible en todos sus rasgos. A tal extremo que varios testigos afirmaron que
la misma carecía de ojos.
¿Por
qué el fantasma de Raynaham Hall tenía las pupilas vacías? Cierto
prominente invitado a la casona que se topó con Dolly fué el poeta y
escritor de fama mundial Frederick Marryat en el año 1834. Marrryat era un
hombre de genio irascible y nada timorato. Constantemente se le había oído
decir que "deseaba encontrarse con un verdadero fantasma para demostrar
que era una verdadera mentira'' Su oportunidad llegó cuando los
descendientes de Townshed le invitaron a Raynaham Hall. La primera noche
nada sucedió.
Frederick
Marryat, un hombrón de más de seis pies y doscientas cincuenta libras de
peso coronadas por una abundante barba parecía un cazador de ballenas. Sus
modales eran rudos y hoscos. Su voz era tonante. Y sin embargo sus
cualidades como escritor le habían hecho famoso. En esa época tenía una
edad de 52 años.
Prometió
que si había algún espíritu en aquel lugar lo espantaría con un balazo.
Y de allí en adelante durmió por dos noches con un revólver bajo su
almohada. Marryat era un ferviente admirador de las armas de fuego. A la
tercera noche fue despertado por dos sobrinos del abuelo Townshed. Eran dos
jovencitos fervientes admiradores de sus novelas y que compartían su afición
por las armas dé fuego. Venían a pedirle su opinión sobre una nueva
pistola que adquirieran recientemente. Marryat los acompañó hasta su
habitación. Allí por media hora discutieron de balística.
A
la una y treinta de la mañana, los jovencitos acompañaron al escritor de
vuelta a su habitación. Cuando conminaban por el pasillo vieron una figura
luminosa que avanzaba directamente hacia ellos.
"La
forma o cosa estaba vestida como el cuadro que había en la sala grande
(refiriéndose al cuadro de Dorothy.) Se detuvo frente a mí. Pensé que era
algún intruso tratando de asustarme. Pero entonces me di cuenta de que era
Dolly en persona" Diría más tarde Marryat.
"Lo
que más me impresionó fue su risa. Dolly o lo que fuera rompió en una
carcajada que no tenía nada de humana. Una especie de aullido demoníaco"
Añadiría.
Los
jovencitos Townshed estaban temblando de pies a cabeza y completamente
inmovilizados por el miedo. Marryat, que tenía de todo menos de timorato
sacó su revólver disparando a boca de jarro sobre la aparición.
Inmediatamente el pasillo quedó a oscuras. Como si alguien hubiese apagado
un bombillo de alta potencia. Los jóvenes, repuestos finalmente de su susto
buscaron una antorcha. En la pared frente a ellos estaba clavada la bala. Marryat
jamás volvió a Raynaham Hall. Años después escribiría una novela
gótica sobre espíritus el la cual reconocería en el prólogo que
"estaba equivocado en su concepción del mundo que nos esperaba tras de
la muerte física.
Tras
del episodio Marryat, la fantasmagórica dama desapareció de la casa por
casi una centuria completa.
En
noviembre de 1926 reapareció nuevamente. Esta vez ante el único
descendiente que quedaba vivo de la familia Townshed. Era su tataranieto
Bruce. El niño de diez años de edad afirmó que "conversó con la
dama de blanco y que ella se mostró amable y lisonjera" Era la primera
referencia al cambio de color en su indumentaria. Si le preguntarnos a uno
de los actuales psíquicos o médiums, inmediatamente nos dirán que el
cambio es lógico. Según ellos, el fantasma de Dolly durante esa centuria
ascendió a planos superiores y sufrió un proceso de purificación que
cambió el color de su espíritu de gris a casi blanco. O de marrón a gris;
como se prefiera. Y como prueba de sus palabras establecen el encuentro con
el tataranieto, la mujer que habló con el niño era "amable y
lisonjera." Nada más opuesto al carácter mundano de Dorothy.
Una
década después se tomaba la famosa fotografía que ilustra este artículo.
Shira envió el negativo a Harry Price, el insobornable director de la
Sociedad para los Estudios Psíquicos Inglesa.
-
Estoy completamente convencido de que la fotografía es real y que en la
misma no existe ningún truco fotográfico. Si hubo algún engaño este tuvo
que ser entre los que la tomaron -concluyó Harry Pricé tras analizar la
foto.
La
incógnita del fantasma que vaga por Raynaham Hall permanece en el aire y así
ha sido por siglos. ¿Por qué vuelve una y otra vez? De acuerdo con el
plano de purificación ya debía estar elevada en el plano astral esotérico.
Dorothy Walpole no tiene razón para vagar en nuestro mundo. Es una incógnita.
Todas
las teorías modernas la ubican en otro nivel ¿Por qué vuelve un espíritu
puro a su lugar de muerte camal?
El
eminente parapsicólogo americano Han Holzer se interesó profundamente en
el caso de Raynaham Hall. A tal extremo que solicitó permiso de la sociedad
que controla la entrada en el lugar a fin de realizar una serie de pruebas
en el lugar mediante cámaras Kirlian, etc. Sin embargo el permiso le fue
negado terminantemente.
-
Si Dolly está allí y lo ha estado por 300 años tiene sus motivos, no
somos nadie para averiguarlos -dijo Lord Calavier encargado de Raynaham Hall.
Y
estas palabras de un empecinado inglés quizás cierran las puertas a un
descubrimiento parasicológico de gran importancia.
Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción parcial o total.
Fotomontajes, textos e imágenes procedentes del archivo del Grupo Editorial
Bitácora, Publicaciones Electrónicas. Envíenos un e-mail y solicite
autorización. |