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(Catedrático de Teoría e Historia de la
Educación de la Escuela Universitaria del Profesorado de E.G.B. |
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Fray Gilabert
Jofré protegiendo a un demente perseguido por unos muchachos |
PEDAGOGÍA Y EDUCACIÓN
Supuestos unos conocimientos previos sobre el fenómeno educativo y su ciencia, la Pedagogía, partiremos de unas simples definiciones de ambos para dar sistemática a la exposición y adentrarnos enseguida en lo que sea la Educación Especial.
Y como todo fenómeno es anterior a su ciencia, empezaremos por decir qué es la Educación. No vamos a entrar ahora en toda la amplia problemática de una teoría de la Educación. Sencillamente, y como punto de partida, daremos una definición.
Y de las muchas que existen hemos escogido una, la de Kelly, porque es puramente fenomenológica, o si se quiere -y valga la aparente redundancia- "pedagógica, ya que se limita a describir el fenómeno; desligándolo de contextos de sistema o de ideologías y cosmovisiones. Contextos de que suelen adolecer la mayoría de las definiciones de Educación. Aunque, realmente, resulta difícil separar Educación y Axiología. Y en ello reside el carácter casi utópico de la Educación. Ya que, como señala Murray Butler, "nuestra concepción de la Educación depende de la concepción que tengamos del mundo, del hombre y de la vida".
Pero salvados ese aspecto utópico, y tratando de describir fenomenológicamente lo que sea la Educación, diríamos como Kelly que es la "ayuda al individuo para que consiga por sí mismo todo aquello para lo que está capacitado".
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Con lo que encontramos tres notas fundamentales en el concepto de Educación: 1) La Educación debe
ser autoeducación -de nuevo la utopía-; al menos hay que partir de la teoría del
"sí mismo" y de la libertad como medio y como fin de la Educación. Cada
educando es una individualidad diferente. Estudiémosla -psicología individual- y
respetémosla. |
Así pues: "ayuda al individuo" (heteroeducación desde el respeto al educando y a su individualidad), "para que consiga por sí mismo" (Educación como autoeducación hasta donde esto sea posible), "todo aquello para lo que esta capacitado" (pleno desarrollo de potencialidades). Y en esta última nota encontramos muchas de las finalidades de Educación Especial.
Y visto lo que es la Educación, digamos brevemente lo que es la Pedagogía, su ciencia.
Acabamos enseguida si decimos que Pedagogía es la ciencia de la Educación. O como diría Lay, "la ciencia que investiga los fines, medios y métodos concernientes a la Educación, exponiéndolos de manera sistemática".
La etimología -griega- es fácil: "paidos"= niño; "aguein" = conducir.
Omitimos ahora los orígenes semánticos de la palabra, bien sabidos, y remitimos a la definición de Lay. Si bien hay que decir que hoy la expresión Ciencias de la Educación parece sustituir a la clásica de Pedagogía. Seguramente porque la Educación se ha ido complicando con el paso del tiempo, y existen varias ciencias que se han ido diferenciando, pero incidiendo todas ellas en el mismo fin: la Educación. Y no sólo del niño, sino del hombre en general. Porque hoy la Educación se dirige a todas la edades del hombre, y no sólo a la evolutiva. Y si bien ésta última es la etapa ideal para la Educación, también se empieza a hablar de una, diríamos, Gerontologogía.
DE LA PEDAGOGÍA DIFERENCIAL A LA EDUCACIÓN ESPECIAL
Para llegar al concepto de Educación Especial hemos de partir de la Pedagogía diferencial, ya que aquella es una rama de ésta.
La Pedagogía diferencial parte de las diferencias humanas y por tanto se apoya en la Psicología diferencial, aunque no sólo en ella, como veremos.
Para estudiar la Pedagogía y sus diversas ramas hemos de hacer una división de las mismas. Y para ello deberemos tomar una serie de criterios o "principia divisionis". Aquí -por el objetivo que perseguimos- vamos a hacer mención solamente de un criterio, y remitiremos para los demás a un estudio general de la Pedagogía. Nos referimos ahora al aspecto cualitativo del educando, como criterio. Porque también habría -entre otros varios- el aspecto cuantitativo del educando (y nos saldría entonces una Pedagogía individualizada frente a una Pedagogía social). Pero aquí vamos a hacer mención sólo del citado criterio cualitativo. Y entonces frente a una Pedagogía general habría una Pedagogía diferencial, que es la que vamos a referirnos.
La Pedagogía general nos valdrá para un tipo medio de educando, y entonces podemos dar normas generales de actuación para un educando, diríamos, estadísticamente normal o mejor medio. Pero nos encontramos con múltiples casos -no necesariamente de individuos no normales; aunque hoy se discute si existe hombre "normal"- en que no bastan los principios y normas de la Pedagogía general. Pues en estos casos habrá que hablar de Pedagogía diferencial.
Porque las diferencias humanas son múltiples y habremos de atenderlas en el proceso educativo. Tratando de sistematizar el problema podríamos reducir esas diferencias a estas cinco: 1) morfológicas (debidas al sexo); 2) evolutivas (debidas a la edad); 3) etopéyicas (debidas a la individualidad); 4) ambientales (debidas al medio), 5) normativas (debidas a la homeóstasis). Expliquemos esto brevemente, porque tampoco es éste el momento de profundizar en esta problemática.
1) El sexo ha sido históricamente una cualidad diferenciadora; y así se habla de una educación del hombre y una educación de la mujer como algo distinto. Hoy muchas de estas cuestiones están superadas, y todos suelen estar de acuerdo en que la instrucción puede ser la misma para todos los sexos; si bien existen discrepancias en lo tocante a la educación, quizás en base al diferente destino biológico de uno y otro.
2) La edad sí es hoy un elemento diferenciador, y también lo ha sido en la evolución histórica de la Educación. Pero la moderna Psicología evolutiva (heredada de la Paidología de fines del XIX) ha señalado las características y posibilidades de cada etapa de la vida; mejor desde luego que el puro empirismo anterior. Y a ellas se ha ido amoldando el proceso didáctico y educativo. Escuelas maternales, párvulos (o escuelas infantiles como empiezan a llamarse las que abarcan esos dos períodos), Educación General Básica (con sus etapas o ciclos), Bachillerato, Universidad, son instituciones pedagógicas que responden a períodos bien concretos de la vida del hombre en su etapa evolutiva. Y cuyos contenidos se van adaptando al crecimiento (físico) y al desarrollo (psíquico) del educando.
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María
Montessori, Concepción Arenal y Andrés Manjón. |
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Pero también hemos dicho que la educación no acaba aquí (aunque esta sea la edad más plástica de la vida, y por tanto la más susceptible de educación). Así el adulto puede quedar inmerso en este inacabable proceso. Y así hablamos de "reciclaje", de perfeccionamiento profesional, de cambio de tareas (como en accidentados, o con el problema social del paro).
Pero después de la curva ascendente de la edad evolutiva, y de la meseta que supone la edad adulta, viene el declinar, la curva descendente de la senectud, o lo que se ha denominado "tercera edad", eso que hemos llamado Gerontogogía. Y también aquí cabe la educación. De manera que, así como Jaspers decía que "la muerte nunca es prematura", hablando de la posibilidades de la Educación, podríamos añadir que la Educación es inacabable, y acompaña al hombre en su andadura vital. Pero lo que está claro es que la Educación de be adaptarse a la características de la edad.
3) La individualidad es otra diferencia a tenerse en cuenta. Desde el misterio genético a los condicionamientos ambientales cada hombre es diferente y no podemos medir a todos por el mismo rasero. Aunque existen normas generales válidas.
La etopeya (la creación del carácter) es distinta en cada uno. El desarrollo, y con él la Educación, sería un proceso en virtud del cual los factores ambientales se van apoderando de los factores genéticos. Educarse es devenir humanidad, como diría Gentile. El espíritu subjetivo (el hombre individual) se va apoderando del espíritu objetivo (la cultura, el conjunto de las grandes conquistas de la humanidad), y así el hombre llega a ser hombre, y por el espíritu se eleva por encima de la naturaleza.
La personalidad, como culminación del proceso de desarrollo y maduración, parte del cero ortogenético; al principio con una carga exclusivamente genética. Pero a partir de ahí empieza a recibir las influencias del medio; primero, de claustro materno, y después, a partir del trauma del nacimiento (como diría Rank), de ambiente extrauterino.
De manera que resumiendo diríamos:
Temperamento es igual a genética más factores ambientales pre y perinatales. Fundamentalmente, pues, de tipo biológico.
Carácter es igual a temperamento más factores ambientales, principalmente familiares y escolares, así como del entorno. Proceso subconsciente, que tiene lugar durante la infancia. Fundamentalmente, pues, de tipo ético.
Personalidad es igual a carácter más factores ambientales, principalmente sociales. Proceso consciente, que tiene lugar durante la adolescencia. Fundamentalmente, pues, de tipo aixológico. Pues el adolescente, además de descubrir su propio yo (y nace la intimidad) y la sexualidad (con todo lo que ello comporta), descubre los valores, subsumidos en la cultura que adquirió en la infancia, en la escuela, y que ahora va a -valga la redundancia- valorar. De esa cosmovisión que ahora adquiere, y de la elección de valorar, nacerán sus actitudes. Que junto a las aptitudes que tiene pondrán en marcha lo que se ha venido en llamar vocación. Y desde ella, su peculiar modo de ver y vivir la vida.
Aquí debe cesar la heteroeducación y debe crecer la autoeducación.
Con lo que vemos en cada hombre es diferente, y diferente ha de ser su proyecto de vida. Esto, el proceso educativo debe saberlo y respetarlo. Y esta diferenciación es a escala individual. Incluso en gemelos univitelinos, como ha señalado Carmichael, por ejemplo.
Así que Genética + Medio = Temperamento, + Medio = Carácter, + Medio = Personalidad. O lo que es lo mismo: Tendencias + Medio = Biología, + Medio = Ética, + Medio = Axiología. Y al llegar aquí, la madurez humana, la individualidad, las "formas de vida" (que dice Spranger), asumidas por cada uno de manera distinta y única. Y todo esto la Educación ha de tenerlo en cuenta.
Por ello la moderna Pedagogía toma la individualización como uno de los principios de la Educación. Y así han nacido sistemas pedagógicos y didácticos basados en ese principio. Y se habla de enseñanza individualizada y personalizada. Y hasta autores que han abordado la Educación desde la colectividad (socialismo) y no desde el individuo (liberalismo), como por ejemplo Makarenko, han insistido -junto a otros fines- en el respeto a lo que de original y distinto existe en cada educando.
4) El medio ambiente ("conjunto de factores reales, personales y culturales, que rodean al hombre, y ejercen una acción positiva o negativa en su educación"), condiciona igualmente la formación del individuo, e incluso puede llegar a producir un tipo peculiar de educación.
Pensemos, por ejemplo, en el medio físico (Hellpach habla de Geopsicología): culturas nórdicas, meridionales, rurales, urbanas, países desarrollados o subdesarrollados, etc. O en el medio social y económico, o en el cultural. En ocasiones se dan situaciones injustas, como en el caso de abandono, marginación minorías, etc., que la Educación debe abordar o borrar, o a veces respetar. Pero, en todo caso, que habrá que tener en cuenta. Y que puede o debe producir diferenciación en el enfoque del proceso educativo.
5) Y llegamos al último criterio: el de normatividad u homeóstatis. La norma y el equilibrio; el término medio.
Ya se ha dicho anteriormente que se cuestiona el concepto de hombre normal. Pero no cabe duda de que, admitidas las diferencias, también encontramos semejanzas. Y así se llega al concepto de "tipo". Por eso hablamos de un valor estadístico para referirnos a la normalidad. Y normal sería entonces el que está dentro de la media de su grupo, y cumple, por tanto, su normatividad.
Y aquí sólo añadiremos que, de este modo, la Educación Especial queda encuadrada como
una arma de la Pedagogía diferencial, en cuanto que hemos tomado la homeóstatis como
criterio diferenciador.
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