|
|
||
|
VISITA A NUESTROS PATROCINADORES |
|
|
||||
|
|
||||
LA
DESCONOCIDA SRA. CORENTIN
Romira
La
telepatía, como la clarividencia, no ha sido reconocida por la ciencia como
indudablemente probada.
Aunque no se niega la posibilidad de la existencia de dones de telepatía y clarividencia en ciertos individuos, no se está de acuerdo sobre la existencia efectiva de tales fenómenos. Ésta es la posición normal de la ciencia.
Seria perfectamente contrario al espíritu científico pretender que no puede haber telepatía o clarividencia porque fallan las explicaciones de los fenómenos. Es preciso inclinarse ante los hechos, y éstos son numerosos.
Sven Hedin, Filchner y otros han afirmado que en el Tibet se ha ido acumulando a través de los siglos un inmenso tesoro de conocimientos a este respecto. Ningún europeo se ha interesado tanto por ellos como Cecilia Corentin, que a mediados del siglo XX acompañó a su marido, un joven sabio francés, en una expedición al Tibet.
A raíz de la muerte de su esposo en un monasterio de la montaña, decidió consagrarse al estudio de la magia de los lamas. Durante tres años se aplicó a la disciplina ascética de las monjas y fue iniciada en los misterios de la telepatía psíquica. Según ella la magia de los lamas debe ser atribuida a la fuerza psíquica del hombre, cuyo cultivo y desarrollo sistemático constituyen el secreto religiosamente guardado por la casta de los sacerdotes.
Por la capacidad adquirida para forzar estados de ánimo, por ciertos ejercicios respiratorios y ciertas posiciones del cuerpo, rigurosamente precisadas y que deben ser conservadas durante horas, el alma puede ser libertada y enviada en «viaje» a otros lugares.
Cecilia Corentin describe la lectura del pensamiento como el grado inferior de la movilidad del alma, a la cual llegan los adeptos habitualmente cuando concluyen los primeros ejercicios de relajación y despersonalización.
|
|
||||
|
|
||||
|
Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción parcial o total.
Fotomontajes, textos e imágenes procedentes del archivo del Grupo Editorial
Bitácora, Publicaciones Electrónicas. Envíenos un e-mail y solicite
autorización. |