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El Festival Intercéltico fundado en 1971 representa la mayor asamblea anual de todos los creadores procedentes de los países célticos. Cada año, 4500 personas procedentes de Escocia, Irlanda, País de Gales, Isla de Man, País de Cornualles, Asturias, Galicia, Bretaña y también del mundo entero se encuentran en el puerto bretón de Lorient durante el mes de agosto. Se trata de un gigantesco desfile en el que figuran los países célticos con sus raíces ancestrales y asimismo desbordantes de vida hacia el futuro. Músicos (tradicionales, clásicos, folclóricos, de jazz o rock), cantantes, bailarines, pintores, escultores, escritores, cineastas, conferenciantes... aparecen en los escenarios, en la calles o bajo carpas en 260 representaciones a las que asisten más de 400.000 espectadores.

 

RETRATO DE UN FESTIVAL ACTIVO

¡Escaparate, motor, lugar de intercambios! El Festival Intercéltico siempre ha ocupado un lugar estratégico en un momento en el que las culturas minoritarias dentro de los países celtas podía bascular para convertirse solo en una fuente de intereses creados para los etnólogos, o una fuente desesperada para los últimos militantes de causas olvidadas.

Durante veintisiete años entraron las culturas celtas dentro del mundo del modernismo sin por eso perder el "alma". Se tenía que ser muy ignorante o estar muy convencido para lanzarse a una aventura tal mientras era de buen gusto pensar que la felicidad y la riqueza cultural provenían de la uniformidad y no de la diversidad.

Entonces se puede llegar a ser pertinaz algunas veces al atrancarse las lógicas que parecen racionales. Es la fuerza de los pequeños.

Los festivales, principalmente los "grandes", quedan a la descubierta de talentos (catalizadores de creación) y lugares privilegiados de encuentros pero, aparte, también son partícipes potenciales de la economía.

Además del militantismo cultural, del trabajo, de la creatividad, los festivales también son colaboradores económicos importantes. A primera vista se puede preguntar hasta dónde llega una cultura de acontecimientos y lo que puede costar. Nos preguntamos un poco sobre su rendimiento y el que podría ser.

El Festival Intercéltico de Lorient ha forjado talentos creando un auténtico mercado cultural. También ha contribuido a instaurar más industrias del espectáculo donde se encuentran actividades de nivel cultural. La dinámica de los grandes festivales ilumina todo el año. La cantidad de artistas, trovadores, pequeñas empresas, empleados en la industria del disco y del libro, se han multiplicado en la Bretaña. Todo este torrente no es imputable únicamente al Festival pero tiene su parte de responsabilidad dentro de las creaciones de empleo, manteniéndose siempre en primera línea.

Los festivales llegan incluso fuera de sus ámbitos regionales o nacionales utilizando su poder de comunicación más allá de las fronteras. Creando un conjunto musical, el Festival Intercéltico colocó en 1996 a Bretaña en los festivales de Dallas, Louisiana, Houston, Tokyo, Shanghai, Sydney y Brisbane Decenas de miles de espectadores descubrieron entonces lo que pasaba en este trocito del mundo a través de la música gracias al Festival Intercéltico de Lorient. En Bretaña la cultura es realmente proveedora de futuro.

 

EL FESTIVAL EN BREVE

Creación:                1971

Desarrollo:              anual; del primer viernes al segundo domingo de agosto.

Lugar:                     Lorient (Bretaña) doce sitios para espectáculos en la ciudad.

Concepto:               citas entre los países célticos de expresión contemporánea.

Participantes:         4500 músicos, cantantes, bailarines, artistas plásticos, universitarios, cineastas, procedentes de Escocia, Irlanda, País de Gales, Cornualles, Isla de Man, Galicia, Asturias, Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Australia, etcétera.

Asistencia:              400.000 espectadores.

Duración:                10 días.

Organización:            Manifestación internacional. Delegados de todos los países incluidos (400 personas participan en su desarrollo). La administración de todas las actividades se realiza en directo. (Transporte de 4.500 personas, 50.000 comidas, 12.000 alojamientos, comunicación internacional, búsqueda de auxiliares, de nuevos talentos, dirección artística, creación de espectáculos).

Presupuesto:         22 millones de francos + intercambios de servicios.

Rendimiento:         73%

 

UN CONCEPTO ÚNICO EN FRANCIA

Francia es un país donde se difunden gran cantidad de géneros bien situados: clásico, barroco, lírico, jazz, cine, etcétera. En este entorno encontramos un concepto del Festival Intercéltico único, abierto, internacional: "lugar de encuentro entre todas las expresiones contemporáneas de los países célticos". En el Festival Intercéltico se toca toda clase de música descendiente de los países célticos, cantos milenarios del folk, rock, jazz, pasando por diversas obras sinfónicas dentro de un acercamiento creativo muy prolífico. A la música se une el cine, las artes plásticas, el baile, la historia, la literatura, la trova, etcétera. Escaparate, lugar de intercambios, el Festival Intercéltico de Lorient es también un espléndido motor de creaciones inculcado dentro de un entorno donde la riqueza de sus creaciones más vivas le dan muchísimo brillo.

 

LOS CELTAS, PARTE DEL MEMORIÓN EN EUROPA

Los libros de historia comparaban a la gente céltica con unos buenos bárbaros aplastados por las legiones romanas. La realidad es muy diferente. Primeramente, se trata del pueblo más poderoso de Europa, pueblo cuyas tierras se situaban desde el Mar Negro hasta Irlanda. Precursores del arte no figurativo, los célticos fueron los primeros en trabajar el hierro mientras que los griegos y los romanos utilizaban todavía el bronce. También pusieron al día todas las herramientas de base aún empleadas en nuestra mecanización. Hoy día, millares de nuestros ríos valles y ciudades han guardado los nombres célticos, empezando por "París" cuando los romanos querían darle el nombre de "Lutecia". Tristán e Isolda como el rey Arturo, Merlín, los Caballeros de la Mesa Redonda pertenecen siempre al imaginario cultural de una gran parte del mundo. "Halloween" considerado como el año nuevo céltico hace que hoy día estos inventivos antepasados llenos de coraje, algunas veces tramposos y, según lo que se dice, "desaparecidos del mapa" vuelvan a resurgir en nuestra memoria.

 

LOS PAÍSES CÉLTICOS

Los encontramos en los últimos espacios intactos después de las invasiones romanas y germánicas mientras que los francos, anglos y sajones ocupaban el oeste de Europa. Poco a poco desaparecieron las poblaciones celtas. En cambio, algunas de estas, situadas en los promontorios del oeste, resistieron hasta forjar unos países independientes durante siglos. Rechazada por los anglos y los sajones, una parte de la población de Gran Bretaña cruzó el mar a fin de reedificar una "Pequeña Bretaña" en la costa armoricana. Con el Festival Intercéltico, cada año los bretones convidan a sus primos hermanos fundadores de Escocia, Irlanda, País de Gales, Isla de Man, Cornualles, Asturias y Galicia.

 

LAS DIFERENCIAS DE CADA UNO HACEN LA RIQUEZA DE TODOS

Las culturas célticas no son expresiones encerradas en ellas mismas y destinadas a un círculo cerrado. Estas expresiones abiertas simplemente sacan sus fuerzas de las creaciones resultantes de una larga evolución afinada a lo largo del tiempo. Mientras que la mayoría de las regiones francesas estaban destinadas a cambiar sus tradiciones por una modernidad nacional, los bretones, viajantes y siempre alertas, no cayeron en la trampa. Mientras que en casi todas partes se uniformaban las culturas, los bretones pensaban que la riqueza cultural no se encontraba dentro de la uniformidad sino dentro de una red de diversidad. El Festival Intercéltico es, cada año más, un testimonio de vida y salud, una gran fiesta donde cada uno se siente a gusto.

 

UN FESTIVAL FUERA DE LO NORMAL

El Festival Intercéltico de Lorient no solo es original sino el más importante de Europa. Su principal concepto donde se mezclan culturas regionales y también redes internacionales tiene dificultades para beneficiarse de las estructuras subvencionales: para vivir y crecer, el Festival de Lorient convoca a cientos de voluntarios. Vemos aquí cómo se ha desarrollado una fuerte armadura internacional en el seno de una organización. Cada año los estudiantes se apresuran a fin de tomar parte en esta aventura única que desafía la "lógica". Estos estudiantes forman grupos y diez o quince años más tarde (después de haber llegado a puestos de trabajo como ejecutivos, universitarios, médicos, etcétera) vuelven a unirse para tomar nuevos puestos de responsabilidad conociendo ya las lógicas y los engranajes del Festival. Esta dimensión decididamente humana se aplica al mundo de los técnicos de sonido, de iluminación y de montaje formando un buen equipo profesional en el Festival. En Lorient se pretende ser cortés con cualquiera en un ambiente donde el estrés , los gritos y los nervios se ponen a prueba.

 

LAS DIÁSPORAS CÉLTICAS

Durante el periodo de independencia en Europa, la marina bretona fue siempre la primera. Los marineros bretones siempre han recorrido todos los mares del globo. No hay un solo puerto, un solo país sin asociaciones bretonas. En el siglo XVIII, más al norte, cuando expulsaron a los últimos clanes escoceses de las montañas, éstos emigraron en gran número a América del Norte, y después a Nueva Zelanda y Australia. Formaron comunidades de supervivencia y después se organizaron. Rechazados por el hambre, los irlandeses se les unen a mediados del siglo XIX. Siguen los galeses, y llegan hasta la Patagonia, donde todavía se escucha el galés mientras se podía escuchar el gaélico en Nueva Escocia. Al mismo tiempo, ellos también empujados por el hambre y la miseria, los gallegos y los asturianos emigraron hasta América del Sur. Miles de sus descendientes tocan todavía la gaita en Argentina, Uruguay, México y Cuba.

 

SAN PATRICK EN PARIS

A principio de los noventa, el Festival Intercéltico de Lorient comenzó un trabajo informativo destinado a los "medias" nacionales. Estos no habían entendido la importancia que representaba para la Bretaña reintegrar su propia cultura. Entonces el Festival Intercéltico decidió, con la ayuda de una conferencia de prensa, destacar con la innovación de una primera fiesta del santo Patrick en París. En los pub, "lugares festivos", se citaban los irlandeses residentes en Francia. En 1993, con la convicción del origen bretón del santo patrón irlandés, fue organizada por el Festival Intercéltico su celebración en el barrio de las Halles de París. Participaron la Bagad de "Lann Bihoué", la "Paris & District Pipe Band" (dirigida por un irlandés) y varios grupos de música tradicional irlandesa. El éxito fue tal que se  tuvo que dar otra conferencia de prensa. Las fiestas siguientes se instauraron en el barrio de las "Halles" con conferencias en el Auditorium y en el Centro Pompidou en París. En los años siguientes, las fiestas de San Patrick se celebraron en la "Villete", en el "Circo de Invierno" y en el "Zenith". Estas tomaron proporciones en toda Francia no como una fiesta nacional sino como una fiesta internacional donde reinaba la convivencia, la libertad y el arte de vivir.

 

LAS REDES INTERNACIONALES DEL FESTIVAL INTERCÉLTICO DE LORIENT

Los escoceses, irlandeses, gallegos y asturianos tenían muy pocos contactos antes de la creación del Festival Intercéltico. La mayoría de ellos ignoraba dónde se situaba la Bretaña. Poco a poco se crearon unos lazos y florecieron amistades. Una nueva familia internacional había nacido dentro del Festival Intercéltico. Ahora todos tienen esa sensación de fraternidad en la que reina un ambiente familiar en la ciudad, con unas jarras de cerveza y música de gaita.

Al otro lado de los océanos, colectivos de inmigrantes han conservado sus propias músicas. Decenas de millares de músicos tocan la gaita, la uilleann pipe y el arpa céltica. La fiesta de San Patrick reúne a millones de irlandeses desde Nueva York hasta Sydney. Existen ya cientos de festivales célticos en América del Norte, Australia, Tokyo y Buenos Aires.

Después de los intercambios de redes en la Europa del oeste, el Festival Intercéltico decidió ser el punto de encuentro primordial para esas comunidades célticas repartidas en varios puntos del mundo. Dentro de estas culturas paralelas, por fin el Festival Intercéltico de Lorient es un punto de referencia primordial y, cada año, un punto de encuentro ineludible.

 

 

LOS HECHOS INTERNACIONALES DEL FESTIVAL INTERCÉLTICO DE LORIENT

Cada año, los responsables de los principales festivales célticos del mundo son recibidos (por motivos de trabajo o de visita) por el Festival Intercéltico de Lorient. En efecto, esto ayuda a la creación de nuevos festivales. A fin de crear nuevos enlaces, se imponen competiciones donde se dan cita a los mejores músicos de gaita de Estados Unidos, Canadá y Australia. Los ganadores están invitados a la ciudad de Lorient con el fin de enfrentarse a los mejores músicos de Escocia, Irlanda y Bretaña. Las mismas competiciones se organizan para los asturianos y los gallegos en México, Buenos Aires y Cuba.

Hirio, conjunto musical, creado únicamente por el Festival Intercéltico de Lorient da la vuelta al mundo para representar a la Bretaña en los festivales de todos los continentes. Embajador de la música bretona, este conjunto accede en cada viaje a los "media" de todas las capitales.

 

CULTURA Y ECONOMÍA

Durante mucho tiempo el Festival Intercéltico de Lorient ha luchado para que las culturas minoritarias, con patrimonio comunitario, puedan vivir con más armonía junto a culturas más abiertas a la audiencia. El Festival Intercéltico ha llegado a fortalecer la personalidad bretona procurando más motivaciones a talentos, apoyando a creadores obligados hasta ahora a buscar su suerte en París, creando nuevos mercados culturales... Tomando confianza en sí misma, la Bretaña es ya la región más concienciada culturalmente así como a nivel de edición de discos y libros. Los industriales que aún tenían el complejo de "Becassine" han entendido muy bien cómo la identidad cultural es el mejor comodín de una imagen de fuerte impacto. Ahora, también las redes internacionales creadas por el Festival están muy solicitadas por el mundo económico.

 

LAS NUEVAS MÚSICAS CELTAS

Las músicas celtas se presentan como un fenómeno. En Europa forman unos focos de identidad dentro de un paisaje cultural moldeado en gran parte por el impacto planetario. En el siglo XIX y mediados del XX, las músicas celtas han acompañado a la caída de los idiomas minoritarios prohibidos por los gobiernos centrales responsables de cambios profundos bien conocidos en los ambientes rurales. A pesar de los movimientos en las poblaciones, nunca hubo rotura en la enseñanza de la música y en la tradición oral. Llegados a Londres, París, Canadá y Nueva Zelanda, los músicos continuaron sus prácticas. La Bretaña se vació entre las dos guerras. Los campesinos abandonaron las tierras y los músicos tradicionales no encontraron empleo. En las ciudades existió el peligro de sustituir la expresión aguda y vivaz por la "folclorización". Sin embargo las músicas fueron salvadas por un trabajo excepcional realizado por los militantes culturales en escuelas, prácticas y clases. La cadena: colecta-aprendizaje-creación-difusión nunca fue rota y decenas de miles de jóvenes viven ahora con naturalidad unas músicas celtas contemporáneas muy adaptadas a los cambios de sociedad sin perder su alma y sus raíces.

 

LOS LUGARES DEL FESTIVAL

Los principales lugares del Festival se encuentran a lo largo de un gran paseo desde el puerto hasta el parque del Moustoir en el centro de la ciudad. A un lado del mar, vemos el ancho Espacio de Kergroise con sus 8.000 plazas. El Club K, lugar de citas del mundo del negocio, se sitúa al otro lado del puerto. Un poco más adelante, la Sala Carnot recibe cada anochecer aficionados del Fest-noz. Al final del puerto deportivo se encuentra el Palacio de Congresos, corazón del Festival. Este abre el salón de las Artes y la sala de conciertos (800 plazas), así como la parte administrativa del Festival. Detrás del Palacio de Congresos, están colocadas tres carpas de 900 m2 cada una, las cuales dan acceso al Cabaret con sus espectáculos de medias tardes y sus noches temáticas. Dan acceso también al Espacio Salón donde alterna el turismo, la trova, el disco, el libro... Un poco apartada está la Iglesia de San Luís donde podemos cada noche gozar con cantos de coros y conciertos de música sacra. Al final de los jardines está el Pub, lugar de encuentros noctámbulos entre melómanos. Un millar de aficionados escuchan los conciertos hasta las tres de la madrugada. Cada año, en la Galería del Faouëdic, podemos contemplar la prestigiosa exposición del país premiado del año. El Espacio Bisson es un lugar de citas donde las asociaciones culturales dan vida a talleres, concursos y conciertos. En la plaza del Ayuntamiento, frente al Pub, el Pueblo Céltico acoge a miles de aficionados a la gastronomía bretona. Con sus 2.500 plazas, el Hall del Moustoir ofrece grandes espectáculos mientras que en el Parque del Moustoir se celebra el campeonato de las Bagadú, el campeonato internacional de las Pipe Band, el Festival de bailes bretones y la participación de 9.000 aficionados presentes en cada una de las cuatro "Noches Mágicas". Este conjunto de 14 puntos cruciales en el Festival está animado por la presencia de centenares de músicos en los bares, plazas y calles.

 

LAS GRANDES CITAS DEL AÑO

Aparte de la importancia del programa (variable según los años) el Festival Intercéltico de Lorient contiene una cierta cantidad de puntos de referencia muy conocidos por los asiduos.

La Gran Parada de las Naciones Celtas y el triunfo de los músicos son las grandes citas inéditas en el Festival Intercéltico de Lorient. También se trata de una muestra de dinamismo. Cuatro mil músicos, cantantes y bailarines desfilan ante una multitud de gente por toda la ciudad durante más de tres horas.

Las "Noches Mágicas" resplandecen a lo largo de cuatro noches en el Parque del Moustoir, con sus 700 músicos y un descarado despliegue de tecnología, luces, imágenes gigantescas y pirotecnia.

En la Noche del Puerto de Pescadores se agrupan millares de curiosos, cerca de seis escenarios con 40 conjuntos musicales en un ambiente festivo muy propio.

El Parque de Moustoir también acoge el Festival de bailes bretones conducido por un millar de bailarines ofreciendo un espectáculo muy colorido, mostrando la riqueza y la diversidad del patrimonio bretón.

Desde su creación, el Festival comienza con la “Cotriade” (mariscada) animada por unos cantos marinero en el puerto de puerto de Lorient y donde se puede disfrutar de la gastronomía del mar.

 

LAS COMPETICIONES

Rivalizar en las competiciones es tradicional en Bretaña. En la ciudad de Brest ya se reunían los músicos en el siglo XIX para competir. En los países célticos este estado de ánimo fue esencial para la evolución de las expresiones musicales. Cerca de 3000 músicos se presentan cada año a diversos concursos puntuales en el Festival Intercéltico. El Festival nació en el año 1971 después de una competición entre las bagadú con setenta conjuntos finalistas. Desde entonces, el Festival organiza cada año el Trofeo Macallan para solistas de gaita escocesa, el campeonato internacional de Pipe Bands, el concurso de conjuntos de batería, el trofeo Matelin An Dall para músicos tradicionales, el podio de las “descubiertas”, el trofeo Dorig le Voyer para conjuntos de bombarda, el concurso de “veuze” (gaita específica en el país de Nantes), el “Rojo de Breca” para los gaiteros del país de Nantes.

 

LAS CREACIONES Y LA APERTURA MUSICAL

Contra el miedo y la preocupación de una apertura musical, el Festival creó obras concertantes, cantatas, creaciones donde se intercambian el rock, el jazz y las músicas tradicionales. En la parte creativa, los más destacables son: "La Sinfonía Céltica" de Alan STIVELL; "The Brendan Voyage" y "The Pilgrim" de Shaun DAVEY; "L'année des Français" y "Tristan et Isolde" de Paddy MOLONEY; "Le Peuple de la Nuit", de James MOREAU, inspirado en un ensayo de Pierre Jakez HELIAS; "Anne des Iles" de Hervé CAVALIER; "Celtic Procession" de Jaques PELLEN; "Bagadapack" y "Celtophonie" de Marc STECKAR; "L'Epopée Celtique" de Eddie McGUIRE; "Les Caprices de Morgane" de Antoine HERVÉ.

 

LAS TERMINACIONES DEL ARTE CONTEMPORÁNEO

"Euro Celtic Art" representa un nuevo concepto, la creación de un espacio más dinámico, libre y espacioso, totalmente abierto al arte contemporáneo, desde el nuevo realismo hasta el minimalismo, desde el arte puro hasta las expresiones más vanguardistas. Todos estos trabajos hacen de nuestra época una de las más intensas de la historia del Arte.

"Euro Celtic Art" es un punto de unión entre los artistas de los países célticos, un punto de unión entre las civilizaciones europeas. Estas se enriquecen dentro de sus diferencias mutuas. Quedan muchísimos aspectos en el dominio del arte y no hay nada más considerable que la pureza del corazón, del espíritu, de la calidad de la pasión, en fin, todo lo que lleva a contribuir a la riqueza.

Tenemos que continuar para darle al arte de nuestro tiempo el título de "Arte expresivo".

Este salón aparece como una manifestación poderosa y de mucha utilidad. Ninguno de los objetivos actuales queda olvidado.

En la "Galería del Faouëdic", cada año el país honorífico del Festival ofrece una exposición, reflejo de Arte contemporáneo en pintura, escultura o instalaciones.

 

ENCUENTROS ENTRE LAS LITERATURAS CÉLTICAS

Desde finales de los sesenta podemos asistir a una auténtica explosión de creatividad, no solo en el dominio de la literatura romántica clásica sino también en sus estilos anexos: ciencia ficción, dibujos animados, inspirando películas y juegos de vídeo... El singular fenómeno del "Heroic Fantasy" es muy revelador. Este movimiento nacido en Estados Unidos gracias a las obras de Tolkien ha experimentado un gran desarrollo en autores de todo el mundo, principalmente en Bretaña, Irlanda, Escocia y Estados Unidos. Este fenómeno ha reactivado ciertos imaginarios célticos. Es por eso que conoció un éxito a nivel mundial "Les Dames d'Avalon" de Marion Zimmer Bradley.

Irlanda nos ofreció sus premio nobel pero también a John McGahern, Jennifer Johnson y Julia O'Faolain además de Joseph O'Connor y Patrick McCabe. "Trainspotting" de Irvine Welsh se considera como un libro culto, oscuro, entusiástico, saliendo ya de las fronteras escocesas. James Kilman acaba de ser premiado con el "Book Prize" por una obra escrita en la jerga de Glasgow. Los nuevos cineastas se inspiran en esta obra.

En estos dominios, la literatura bretona parecía más encerrada entre dos mundos: entre los aficionados al idioma bretón y los demás para el idioma francés, unos escritores editando en Bretaña y otros editando en París. Para concluir el separatismo entre la Bretaña y el resto del país.

El propósito del Festival al crear una gran manifestación acerca del libro se confirma tanto por una búsqueda de la apertura como por la creación de una gran lugar de encuentros para los autores de estas nuevas literaturas.

 

LAS PRODUCCIONES DEL FESTIVAL

Por medio de la Sociedad Eromi, el Festival sigue su difusión internacional con la distribución de libros, CD y películas para televisión. La sociedad de producción Eromi ofrece cada año unos equipos de rodaje que captan las principales manifestaciones del Festival, la televisión dispone de documentos realizados por el "Rush". Estas captaciones son sobre todo el instrumento de producciones. Durante el espacio de un año, el Festival Intercéltico emite hasta 25 horas a la televisión mundial a través de emisoras que compran estas producciones. Los CD producidos por el Festival son editados por Virgin France y por las sociedades bretonas: Keltia Music y Diffusion Breizh. Estas últimas negocian también con las obras publicadas en el Festival.

 

EL CLUB K

La migración anual de hombres y mujeres procedentes de varios horizontes y de un medio ambiente social variado, hace de Lorient un pozo de competencias e intereses siempre complementarios. De estos intercambios espontáneos ha nacido la idea de un testimonio, materializado gracias a la fraternidad céltica donde se unen los aspectos económicos y culturales. La tarjeta K es a partir de ahora el símbolo de pertenencia a un club de empresarios convincentes y creativos, estimuladores de ideas procedentes de todas las naciones celtas. Al mismo tiempo escaparate y entrevista para los PMI y PME, el Club del Festival presenta una estructura propia para dar vida al tejido económico de las diversas regiones del arco atlántico con una gran dimensión humana. Los países célticos han conocido momentos de gloria pero también momentos difíciles. Cada uno ha practicado sus propias soluciones, ha desarrollado sus estrategias económicas y ha forjado su carácter. El coraje en la adversidad, el objeto del éxito merecido y el trabajo bien hecho han favorecido un fuerte despegue económico en estas regiones. El pasaporte K es el símbolo de una voluntad para reunir unas competencias y mejorar el dinamismo económico y cultural.


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