|
|
||
|
VISITA A NUESTROS PATROCINADORES |
|
Han
sido muchos quienes a lo largo del presente siglo se han encargado de negar o
no demostrar la relación del celtismo en Cantabria, desde los poderes
centrales, para quienes Cantabria siempre fue la
montaña, hasta autores locales. Sencillamente resulta sorprendente y cómico
el que ciertos “investigadores” sin otros títulos o conocimientos como no
sean los de la osadía y el desprestigio ajeno pretendan a estas alturas
(igual que siempre) poner en tela de juicio el celtismo cántabro.
Ciertos
arqueólogos como Bosch Gimpera o Frankowski cayeron en el error de afirmar un
supuesto origen ibero de los Cántabros por haber visto estelas celtas con
inscripciones ibéricas. Nada prueban esos caracteres ibéricos respecto del
origen de los Cántabros. Cuenta Julio César en su obra Comentarios
a la guerra de las Galias, que los druidas, o sea, los sacerdotes celtas,
tenían sus doctrinas religiosas escritas en caracteres griegos de manera que el
pueblo no pudiera leerlas ni comprenderlas ¿Por qué hacían eso? Sencillamente
porque no existía la escritura celta y tenían que valerse forzosamente de la
escritura de otros pueblos. Aquí
en Cantabria ha debido suceder lo mismo: los celtas-cántabros desconocedores de
la escritura (lo mismo que los vascones) tenían que acudir forzosamente a los
iberos y a los romanos para grabar sus leyendas. Así se explica que las estelas
de Clunia, siendo celtas, tengan caracteres ibéricos y sólo emplearan
caracteres latinos, cosa que no sucedería si los Cántabros fuesen iberos, pues
continuarían con su escritura. Otra causa que indujo a este error histórico es
el suponer que la palabra “Cantabril” es ibera y se refiere al río Ebro (Iberis);
en efecto, en Cantabria nace este río y en sus márgenes moraban ellos. Pero me
encuentro con otra palabra que es “Artabri”, nombre de unas tribus celtas
que ocuparon el territorio que hoy es La Coruña y después pasaron a vivir a
Inglaterra (ver obra de Henri Hubert con su mapa de expansión celta). Lo
que no puedo admitir es que una sea celta y la otra ibera. Schulten dice que es
celta. Ahora bien, estas dificultades se resolverían fácilmente suponiendo lo
que yo propuse anteriormente, es decir, que los Cántabros son celtas y de un
parentesco próximo y de la misma invasión que los celtas de Galicia. Dicho
queda, que tanto Schulten como Hubert aportan tal número de datos que no tengo
ya la menor duda del celtismo cántabro, confirmado además por los actuales
investigadores españoles que más se dedican a ello. Ya
en otro artículo demostré que entre las regiones de Cantabria y Galicia
existen sorprendentes identidades en nombres locales, de culto religioso, de
fortificaciones, etcétera; no obstante, la distancia a que se encuentran una de
otra induce a creer que entre ellas debe de existir un parentesco hasta el
presente ignorado por los historiadores. Brigantia, antigua capital de
Cantabria, y Brigantes, una tribu celta de la primitiva Coruña; varios castros
Cántabros con el nombre Amaia, y Compostela tiene próximo el valle de La Maia;
en Liébana está Tudes, y Tudes es el primitivo nombre de Tuy; aquí el valle
de Camargo o Tamargo, y el castro celta de los tamáricos se convirtió en la
actual Compostela; Cayón en La Coruña, y el valle de Cayón en Cantabria; en
Clunia (de Cantabria), un templo dedicado a tres divinidades galaicas. Es de
advertir que Coruña en gallego es Cruña y sabido es que el pueblo gallego
siempre tiende a cambiar la erre en ele; así que Cruña y Clunia es lo mismo.
Tanto es así que próximo a la antigua Clunia está la actual Coruña del
Conde. Próximo a la antigua Brigantia (hoy Retortillo) está Bolmir, nombre
gallego, y un poco más allá de Reinosa encuentro la Miña y en Fuente Miña
(Lugo) nace el río Miño; más al norte de Reinosa veo “La Coba”, palabra
gallega que significa “La Cueva”, y aproximándose al río Saja encuentro el
Cueto de los Tojos, tojo es una palabra clásica gallega que significa árgoma;
Puerto de Sejos es igual que “sexo”, en gallego, que significa “canto
rodado”, que allí abundan.
Ahora
pregunto: han transcurrido más de veinte siglos y todavía encontramos
semejante identidad ¿Cuál no sería entonces? Citaré algún latino, algún
hispano, griego e incluso visigodo, y veremos cómo todos confunden a Galicia
con Cantabria y viceversa, cosa que no sucede con ninguna otra región, ni
siquiera con las contiguas a ambas.
Posidonio
(griego anterior a Cristo) dice que el río Miño nace en los Cántabros. Floro
(español del siglo II) dice que los galaicos se suicidaban con veneno extraído
de las hojas del tejo y Silio Itálico dice lo mismo de los Cántabros. Estragón
(griego) dice que los Cántabros usaban para beber vasos de madera, aún ahora
se usa en Galicia la “cunc” como los celtas; el pelo lo dejaban largo como
las mujeres y en caso de guerra lo ataban atrás con cinta. Vestían túnica de
lino, añadiendo que de esto había abundancia en Galicia, usaban una capa de
lana negra de oveja como los galaicos de las islas Casitérides (del estaño)*
en Inglaterra. Justino (latino) siglo III, escribe que entre los Cántabros los
hombres se dedicaban a la guerra o a no trabajar, estando echados como era
costumbre de los galaicos, quienes opinaban que el hombre sólo dos cosas debe
hacer: guerrear o descansar. Añade que otro tanto hacen los germanos. Continúa
diciendo que los trabajos del campo eran propios de la mujer como en Galicia.
Parphirius, escribe “Cantabria quae est gens Gallaeciae” (los Cántabros que
son tribus Galaicas). Orosio (español del siglo V) en su Historia de la guerra dice “Cantabri et Astures Gallaeciae
provinciae partio sunt” (los Cántabros y Astures forman parte de la Galicia).
Así
se comprende por qué los feroces (según los romanos) Cántabros, que
constantemente depredaban y atacaban a sus vecinos, los vascones y vacceos,
acuden en auxilio de los galaicos a través de la ingente cordillera hasta Tuy,
en la desembocadura del Miño, cuando guerreaban contra los romanos. Se
debe proceder con la historia de Cantabria como ha procedido con la antropología
el sabio montañés Hoyos Sainz, quien ha puesto al día y revisado los trabajos
que él mismo ha realizado con Antón, hace muchos años. Los historiadores que
escribieron hace tiempo resultan ya anticuados porque no conocieron los
numerosos e importantes descubrimientos realizados por activos investigadores. *
Casitérides.
Islas
del archipiélago Británico, famosas en la Antigüedad por sus minas de
estaño, que fueron explotadas por fenicios, cartagineses y romanos. Se cree
que son las modernas Sorlingas, situadas a la entrada del Canal de la
Mancha, aunque también se las relaciona con las islas Cíes, frente a las
costas cantábricas españolas. (N. del E.) |
Reservados todos los derechos. Prohibida la reproducción parcial o total.
Fotomontajes, textos e imágenes procedentes del archivo del Grupo Editorial
Bitácora, Publicaciones Electrónicas. Envíenos un e-mail y solicite
autorización. |