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ROSWELL
¿EXTRATERRESTRES O NIÑOS? |
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John Haynes |
La investigación "oficial" de 1997, como era de esperar, no consiguió aclarar casi nada. Miraron la lista pública de aparatos accidentados en la zona, pero desde luego no iba a aparecer en ella el estrellamiento de un avión de transporte perteneciente a la investigación con humanos secreta realizada en Nuevo México desde principios de 1947. Menos todavía si el accidente había provocado la muerte de los niños que se solían llevar hasta los laboratorios para ser inyectados con material radioactivo. Y no hace falta decir que si habían sido usados cadáveres de niños en pruebas de accidentes el silencio iba a ser mayor todavía.
No obstante, en el informe y en las declaraciones de John Haynes ante la prensa
se insistió en que los testigos habían confundido los muñecos usados en
pruebas de accidentes con extraterrestres. Como hemos visto las empresas
automovilísticas europeas hacían el mismo tipo de pruebas utilizando
cadáveres y sujetos vivos, pero los estadounidenses siguen siendo reacios a
admitir semejante cosa. Algo que no sólo se aplica a las pruebas de accidentes. |
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Karl Morgan |
El cómite que investigó la experimentación con humanos chocó con el proyecto Luz del Sol. En él, Estados Unidos e Inglaterra habían colaborado en los experimentos de intoxicación radioactiva intercambiando los datos obtenidos. Curiosamente, mientras Estados Unidos ni admite ni desmiente nada, los ingleses confirmaron haber usado miles (¡¡MILES!!) de adultos, niños y cadáveres para sus experimentos. En concreto David Evered del Consejo de Investigación Médica no mostró ningún reparo en admitirlo delante de las cámaras de televisión.
Sabemos que Estados Unidos hacía el mismo tipo de pruebas, pero se mantiene
oficialmente el mayor silencio posible sobre ellas. De todos modos personas como
Karl Morgan, (centro de la foto) que en su día pertenecieron al proyecto
Manhattan, han narrado su negativa a participar en la contaminación radioactiva
de niños que se les propuso realizar en Nuevo México, confirmando que se
llevó a cabo en el mismo año que ocurrió el incidente de Roswell. |
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Patricia Durbin |
Otras personas que sí
practicaron los experimentos con humanos, entre ellas la famosa doctora
Patricia Durbin de la Universidad de Berkeley, no muestran ningún
grado de arrepentimiento insistiendo que las dosis administradas a los
niños no eran peligrosas, siquiera las suministradas a mujeres embarazadas
o inyectadas directamente en la placenta sin que las "pacientes" lo supieran,
pese a no haberse realizado seguimientos posteriores sobre el desarrollo
de posibles enfermedades en los sujetos.
La propia Alice Stewart junto con personajes
sobresalientes de la medicina han denunciado incansablemente estos experimentos.
Entre ellos cabe destacar a David Egilman, catedrático de la Universidad
de Brown. Sin embargo, el tema cada día se entierra más ante
los nuevos problemas de nuestra sociedad. No se va a gastar el dinero actual
en averiguar estas viejas historias como dice David Evered y es que encontrar
la verdad puede ser muy peligroso. |
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Austin Larocque y Charlier Dyer |
No todos los niños murieron y los gobiernos se enfrentan a pagar gigantescas sumas de dinero por los daños causados y las ilegalidades cometidas. Austin Larocque y Charlier Dyer sobrevivieron (dos hijas de Dyer murieron al poco de nacer con deformaciones horrorosas). Fueron usados en un centro que recogía niños con problemas familiares. Como si se tratara de un juego, apuntándolos a un "club científico" infantil, a cambio de regalos, viajes y más comida se les dio material radioactivo. A los niños se deben añadir madres que abortaron o enfermos que quizás se podían haber salvado. Desde luego si los testigos de Roswell vieron cadáveres de niños nadie va a admitirlo. Pero una cosa es segura. Conociendo las descripciones que se hicieron de los extraterrestres cada día cobra más fuerza la hipótesis de que vieron cadáveres humanos y no de seres de otro mundo. A Glen Dennis, dueño de la funeraria de Roswell, los militares le preguntaron por teléfono si tenía ataúdes para niños. Meade Layne decía que parecía un cuerpo humano normal, excepto por el tamaño. Von Poppen declaró que sus manos eran parecidos a las de los humanos, aunque también muy suaves, semejantes a las de los niños. El vicegobernador de Nuevo México, Joe Montoya, le dijo a su chofer Ruben Anaya, tras salir horrorizado por lo que había visto, que se trataban de dos hombres pequeños con cabezas grandes. El comisario George Wilcox guardó silencio pero le dijo a su familia que eran humanos pequeños. Los escasos testimonios de los profesionales que pudieron reconocer los cadáveres parecen concluyentes. Frankie Rowen, hija de un bombero que vio a los cadáveres y por lo tanto uno de los pocos familiarizados con cuerpos que presentaban estos aspectos, cuenta que su padre dijo "son seres de pequeño tamaño" y cuando su madre le insistió en la descripción rehuyó de ella añadiendo "humanos... pero pequeños". |
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IMAGENES
SUPERIORES: CUELLOS DE UNIFORMES DE NIÑOS EN AQUELLOS AÑOS ¿USAN LOS EXTRATERRESTRES LA MODA HUMANA DEL MOMENTO? |
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Varios testigos afirmaron
que un "extraterrestre" estaba vivo. Incluso el vicegobernador Montoya
lo vio andar por el hangar entre los militares ¿Sobrevivió
un niño al accidente? ¿Vive todavía? ¿Existe alguna referencia suya en los
pocos documentos que se conservan sobre los experimentos de aquellos años?
Pero esto es sólo un ejemplo y una posibilidad mucho más
que remota. |
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¿Qué ocurrió
en Roswell? ¿Qué vieron los testigos? Tal vez nunca lo sepamos
como tantas otras cosas, porque tirando del hilo podemos desenredar la
madeja de la experimentación con niños. Una madeja tan enrevesada
que hasta los cómites encargados de la investigación han
encontrado ese muro de silencio que rodea las ilegalidades cometidas por
los gobiernos. Cuando pidieron los documentos del Colegio Wrentham, en
donde se utilizaron niños descapacitados, resultó que habían
sido quemados. |
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¿Extraterrestres o niños? |
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