¡ESE ODIOSO CUARTO
DE BAÑO!
LIMPIEZA DE BAÑERA, DUCHA, LAVABO E INODORO

El esmalte blanco se amarillea con el paso
de los años. Puede recobrar su color original si mezcla sal con
trementina y lo aplica suavemente con una esponja. Tras unos minutos
lávelo con agua caliente y jabón, aclarándolo después con agua fría en
abundancia.
El acero inoxidable de los pomos pude
limpiarse con bicarbonato de sosa aplicado con una bayeta también
húmeda. Tras aclararlos se saca brillo con un trapo suave.
Las pastillas de jabón suelen dejar
rastros en las jaboneras. Son fáciles de quitar remojándolos con agua
caliente abundante mientras se frota con una bayeta. No limpie la bañera
ni la ducha con agentes abrasivos ni con lejía; tampoco con los
productos propios del inodoro, pues se estropean. Limpiarlas
frecuentemente con detergentes suaves evita la formación de suciedad que
más tarde le obligarían a usar limpiadores muy fuertes.
La “cebolla” de la ducha suele atascarse
por culpa de la cal. Límpiela con una aguja pinchando en loa agujeros.
Igualmente, dejándola sumergida en una mezcla de agua caliente y vinagre
o frotándola con limón, la cal desaparecerá.
El agua con detergente desinfectante suele
ser suficiente para mantener limpio el inodoro. Recuerde no mezclar dos
productos diferentes, pues la mezcla puede resultar peligrosa. Si
utiliza amoniaco hágalo siempre mezclado con agua y tenga el cuarto de
baño ventilado. El vinagre es menos potente pero más ecológico. Si desea
usarlo eche una botella en el inodoro rociando las paredes y tras una
hora, aproximadamente, aclárelo con agua. Tal vez deba repetir la
operación dos veces.
Si desea usar pastillas que desinfectan y
dan color al agua, utilice las que se colocan en el borde de la taza,
pues las que se dejan caer en el agua de la cisterna pueden estropear el
regulador.
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